Soy un Nómada. Mis únicas Banderas son el cielo del día y el manto de estrellas en la noche. Mi Tierra está allí donde piso. Mi cultura es la que comparto e intercambio con las personas que encuentro en el camino. Mi himno es el canto de los pájaros, el susurro de los arroyos cristalinos y el bufido del viento en bosques y cumbres. Mi gente sois tod@s, aunque todavía no os conozca.

Mostrando entradas con la etiqueta alpinismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alpinismo. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de abril de 2022

Ascensión al Puig de Fontlletera (2581 m.)

 

JuantoTrek Fontlletera

La ascensión al Puig de Fontlletera es una de aquellas historias de montaña que merecen ser contadas en este Blog. Dijo Mallory que subía montañas simplemente porque estaban ahí. Es lo que pensé cuando, durante un entrenamiento de esquí de montaña por la zona del Balandrau, el Puig de Fontlletera se me apareció recortado en el cielo azul: estaba ahí, y yo no había reparado nunca en esta montaña pese a haber estado varias veces por la zona. Entonces supe que algún día la intentaría. La sinuosa línea de su vertiente SE me pareció preciosa, progresiva y asequible.

Y no tardé demasiado en volver.

Unas semanas después estaba de nuevo subiendo hacia el collado del Moro. Esta vez iba sin esquís, en "modo alpino”, caminando a buen paso con una mochila de ataque ligera. La noche anterior confirmé la meteo: sería un día nublado y gris, pero con poco viento y pocas posibilidades de nevadas. La nieve había caído el día anterior en cotas superiores a los 2000 m. De hecho, en Barcelona había granizado varias veces durante la festividad de Sant Jordi.

Y así fue. No encontré nieve hasta que llegué al collado del Moro. Desde allí apenas podía entrever la silueta de la montaña entre la niebla y las nubes grises amenazadoras que la envolvían, mucho más oscuras hacia el W. Escuché el retumbar de un trueno lejano y una duda creció en mi mente. Aprovechando que tenía algo de cobertura en el móvil, volví a consultar la meteo y el radar de precipitaciones. Ciertamente aparecía una pequeña mancha de precipitación moderada a unos kilómetros de donde yo me encontraba. Fue uno de esos momentos en los que asumes que tomes la decisión que tomes, deberá ser la correcta… aunque no sabes cuál es la correcta.

JuantoTrek Fontlletera

Seguí avanzando, pendiente en todo momento del viento y de las nubes que me rodeaban, de sus movimientos y evolución constante. Todavía no tenía demasiado claro si continuar o abortar, pero algunos claros azules se abrían por momentos en el cielo y con ellos mi esperanza. Me calcé los crampones, agarré el piolet y me puse el casco. La decisión estaba tomada: subiría, pero con el máximo de seguridad. Calculé una hora más de ascenso rápido y comencé a progresar decidido a llegar a la cumbre.

El viento suave me lanzaba al rostro pequeños copos de nieve granulada. La suave arista ofrecía su resistencia a modo de un terreno mixto de piedra, placas de hielo y nieve, en ocasiones con neveros muy profundos en los que me hundía hasta las rodillas. La pendiente, tal y como había previsto, no era excesiva salvo en algún tramo o flanqueo. Con la técnica de piolet-bastón fue suficiente. Los crampones fueron imprescindibles. A un ritmo constante me fui acercando dibujando zig zags en la pendiente, aunque en los momentos en los que la niebla se me echaba encima tenía mis dudas de continuar hacia arriba. Finalmente llegué a un vivac de piedra muy cerca ya de la cima, a pocos metros. Contemplé el valle y la ruta que había seguido. Me hidraté y tomé un par de barritas energéticas de pasta de frutas aprovechando el resguardo que ofrecía el precario refugio, que me pareció el mejor de los palacios con vistas. Sin duda era mejor parar a descansar aquí... no era un día para entrenerse mucho tiempo en la cumbre.

JuantoTrek Fontlletera

JuantoTrek Fontlletera

Tras el breve descanso y avituallamiento acometí los últimos metros en vertical, con energía renovada, abriendo escalones en la nieve a cramponazos. Una sonrisa enorme se dibujó en mi rostro al ver aparecer tras la cresta la silueta de las montañas de Nuria que jugaban al escondite con los oscuros nubarrones. El Balandrau se asomó a mi izquierda, iluminado por un intenso rayo de sol en su cumbre. Tras pocos minutos y algunas fotos, decidí bajar hacia el collado de Tres Pics. Durante la subida me había planteado volver sobre mis pasos y deshacer la ruta de ascenso, pero llegado el momento me apeteció más la opción de trazar una ruta circular.

JuantoTrek Fontlletera


Inicié el descenso. Ésta fue la parte más técnica y difícil, con un terreno muy descompuesto, otra vez lleno de piedras, placas de hielo y neveros profundos, pero con mucha más pendiente que durante la subida. De hecho esta suele ser la vía normal de ascenso que eligen aquellos que suben desde el refugio de Coma de Vaca o desde Tregurà, por la pista cerrada al tráfico rodado que se acerca hasta el collado de Tres Pics. Con toda la atención puesta en cada paso llegué al él en menos de media hora.



Las  marmotas chillaban y corrían en el valle, más abajo. Unos rebecos se perfilaban en la cresta, más arriba. Recordé la huella de lobo que fotografié hace ya muchos años cuando subí al Balandrau. Tiempo después pudieron filmar a un ejemplar solitario desde el refugio de Coma de Vaca. También lo grabaron las cámaras del Santuario de Nuria no hace mucho. Esperé en el silencio, escuché y observé atentamente. Sin poder evitarlo aullé profundamente varias veces imitando la llamada del lobo. Pero solo tuve por respuesta el silencio blanco e imponente de las montañas nevadas y el cielo gris. Las marmotas se escondieron entre la nieve y los rebecos desaparecieron tras las rocas. Una gran águila sobrevoló planeando mi cabeza, en dirección al Norte. Fueron los únicos seres vivos que encontré durante toda la jornada.

Siguiendo la pista cubierta de nieve, deshice el camino que me devolvería a casa, y pensé que esta salida tenía que escribirla. Y aquí la tienes en tu pantalla. Gracias por leerla.



Clik para ampliar el MAPA

 Ficha Técnica MIDE según mis propias apreciaciones.

Inicio y final: Pla de Pedris (1800 m.) 
Altitud Máxima:  Puig de Fontlletera (2581 m.)
Desnivel: 781 m. 
Distancia total: aprox 8 km. 
Horario:  2h 30' subida + 2h 00' bajada 

-Dificultad: 3  -Cantidad de esfuerzo: 3  -Severidad del medio: 3  -Orientación en el itinerario: 3

NOTA: una misma ruta puede variar su dificultad en función de la persona, temporada o meteorología.


lunes, 31 de agosto de 2015

Picos del Infierno


Travesía circular desde Baños de Panticosa hasta el collado de Pondielos para ascender a los Picos del Infierno Central (3082m) y Occidental (3073m) por la cara sur, pasando la Cresta que los une. Descenso hacia el collado de los infiernos, ibon de Tebarrai, ibones azules y embalse de Bachimaña, para llegar nuevamente a Baños de Panticosa.

Llego el viernes antes de que anochezca al párking del refugio de la casa de piedra. Ceno un buen plato de pasta y vivaqueo someramente. La luna llena me acompaña. A las 5.30 AM tomo un buen desayuno energético y a las 6, todavía de noche, comienzo a caminar por la senda marcada que asciende pronunciadamente. Las primeras luces del día me sorprenden ya a una altura considerable.

Flanqueando el Garmo Negro hacia el collado de Pondielos.

Como no conozco la zona y solo llevo un croquis de la ruta voy con cuidado de no perder el sendero que por momentos parece desvanecerse entre las rocas. El Argualas, el Algas y el Garmo Negro comienzan a verse en el horizonte, pero no son mi objetivo. Distingo el collado de Pondielos y continúo el ascenso. En un momento dado el paso se dirige a una canal encajonada y muy vertical. No veo a nadie ni delante ni detrás. A mi izquierda veo un hito. Tomo esa ruta consciente de que voy a desviarme al oeste. Un buen rato después confirmo que me he acercado al collado de Argualas. He ahorrado fuerzas al no seguir la canal, pero ahora navego un poco por intuición. Hago un giro drástico y flanqueo la imponente masa del Garmo Negro: me dirijo a la parte final de la amplia canal que sube hasta el collado de Pondielos. El ascenso hasta el mismo es penoso y duro . La pendiente es muy pronunciada y el terreno está muy descompuesto. Cada tres pasos avanzo dos, y las piedras ruedan monte abajo cada dos por tres (Atención: zona peligrosa si hay más gente. Riesgo de caída de piedras.). Me arrimo a la pared de roca para tener asideros que me aseguren. Son las 8.50 cuando alcanzo el collado. Me quedo impresionado por lo que veo: una muralla que parece infranqueable.

Afortunadamente encuentro a un grupo de montañeros aragoneses que hacen mi misma ruta. Van a ascender por la cara sur directos al Pico Central. Lo que no tienen tan claro es si harán la cresta y bajarán por Bachimaña, que es mi intención. Tras un breve descanso contemplando el ibon de la Galabrosa (que se une al de Pondielos) y reponer fuerzas con un plátano y bebida isotónica, les pregunto si puedo subir junto a ellos. Aunque la idea era hacer uno de mis SOLO, lo más inteligente me parece que es aprovechar esta oportunidad inesperada de la compañía. A ellos les parece bien.

Estudiando la vía de ascenso... a la izquierda de la marcada canal, directa al Pico Central.

Flanqueamos los picos de Pondielos y Arnales dirigiéndonos a la izquierda de la gran canal abierta en la imponente muralla de los infiernos. Tino, con 67 años a la espalda, es el líder del grupo y demuestra conocer la zona al dedillo además de mostrar una forma física excepcional. Por tanto, me confirmo en que he tomado una buena decisión.

(VIDEO HD)

Comenzamos la trepada (II-II+) que resulta impresionante por el patio, la exposición  y lo aéreo. Ascendemos en zig-zag por una serie de "terrazas". Voy grabando vídeo y tomando fotos siempre con una mano en la cámara y otra en un buen agarre. Mi respiración se agita, tanto por las emociones, como por el esfuerzo. Es uno de esos momentos que valen la pena vivir. A un ritmo casi frenético salvamos el desnivel y nos colocamos en la cima del Pico Central (10 AM). Las vistas y el día son impresionantes. Yo ya estoy deseando pasar la marmolera, la cresta, que era mi principal objetivo del día. Así que descarto hacer el Infierno Oriental, que está aquí al lado y no presenta ninguna dificultad, y fijo mi mirada en el estrecho puente de piedra blanca. El grupo decide finalmente que seguirá la ruta que yo tenía prevista: bajaremos juntos.

Paso la cresta como un niño con zapatos nuevos y una bolsa de caramelos, grabando sin perder la concentración en cada movimiento de mis pies. Aunque puede pasarse caminando sin problemas, un tropezón aquí sería el punto y final. (Atención: paso no apto para personas con problemas de vértigo o miedo a las alturas) Tras unos minutos llegamos al infierno occidental, y casi sin pausa nos dirigimos al descenso por la vía que viene del collado de los infiernos. Aquí  nos encontramos a varios grupos que, más o menos diligentemente, se dirigen al maravilloso lugar que hemos dejado atrás.

El descenso también presenta algunos destrepes interesantes y unas vistas impresionantes. En una hora y media ya estamos en el collado junto al ibon de Tebarrai (11.30 AM). Aquí la ruta pierde muchos alicientes, pese a lo magnífico del paisaje. Serán casi cuatro horas más caminando a ritmo marcial sin más que una pausa breve para comer algo. Cuando llegamos al refugio de la casa de piedra nos entrechocamos las manos: ahora sí que hemos acabado. Con una sonrisa nos despedimos… y yo me vuelvo solo para recoger los bártulos y dirigirme a casa. Una ducha, una buena cena y mi familia me esperan. Durante el viaje recuerdo los momentos vividos al ritmo del Highway to Hell... y me siento enormemente feliz.

Una ruta exigente, técnica y preciosa que en invierno debe ser mucho más complicada.


Ruta en amarillo, desviación errónea incluida. (clik para ampliar)

Ficha Técnica MIDE según mis propias apreciaciones.

Inicio-Final: Aparcamiento Refugio Casa de Piedra (1636 m) Altitud Máxima:  3081 m.
Desnivel+ Acum: 1700 m. Distancia: aprox 17 km. Horario: 8h 55 min.
Dificultad: 4 Cantidad de esfuerzo: 4 Severidad del medio: 4 Orientación en el itinerario: 4



lunes, 18 de junio de 2012

Malshiverns



El aviso en las redes sociales dió su fruto. CAT me envió un mensaje: una cresta fácil?... Ni siquiera me lo pensé. La respuesta fué inmediata: hecho!.

Subimos hasta Andorra nuevamente. Pasamos la noche en el refugio del Pla de l'Estany, al que comienzo a cogerle un poco de cariño, y tras una agradable velada con una cena de Frankfurts Pirenaicos compartida con Sebastian -un "guiri" que estaba haciendo en solitario el GR11 integral- nos fuimos a dormir en cuanto el Sol dejó de iluminar el precioso valle verde moteado de lilas, amarillos, naranjas y rosas.

Nos levantamos con la primera luz. Tras un desayuno rápido, nos colgamos las mochilas ligeras a la espalda con todo lo imprescindible: esos crampones que no siempre se usan, arneses y hierros varios, cuerda, la capa impermeable, algo para picotear durante la larga marcha...agua. Remontar hasta los "Estanys Forcats" fué cosa de una hora. Llegar arriba y verlos helados todavía, nos recordó lo duras que pueden ser las condiciones invernales en estas Montañas que poco a poco se hacen más secas y cálidas. Año tras año, los Glaciares han retrocedido... y los ibones o lagos de alta montaña no son más que el testimonio de las grandes masas de hielo que antaño cubrían por completo los valles, derramándose pendiente abajo con sinuosos movimientos que arrastraron enormes piedras que hoy dia aparecen aisladas como surgidas de la nada...


Subir a la Roca Entravessada -según mi criterio- no es asequible para aquel que no disfrute un tanto de una serie de pasos arriesgados, del vértigo, de la ausencia de senderos trillados. Sin embargo, tampoco entraña una gran dificultad, y las vistas sobre la Pica d'Estats y el cercano Medacorba compensan cualquier esfuerzo, cualquier sensación...que allá arriba no puede ser otra que la de estar vivos.

Llegamos a la cima en no más de una hora de trepada. Y allí, tras reponer brevemente las fuerzas con unas galletas y chocolate, nos equipamos para la atracción estelar de la jornada: la cresta de Malshiverns (malos inviernos). Alberto tenía la idea de llegar hasta el final, siguiendo la reseña de Mr Pako Krestas: Entravessada, Baiau, aguja de Baiau y Sant Fonts. Yo tenía mis dudas... Como planes alternativos teníamos llegar al Baiau y subir al Comapedrosa -que me quedó pendiente en mi último SOLO- y como tercera alternativa teníamos el descenso directo desde el Collado del Forat dels Malshiverns, obviando la cima de la Montaña más alta de Andorra, siguiendo directamente una amplia canal que vimos factible y que nos llevaría directos al Refugio, en el que nos esperaba todo el material que habíamos desestimado acarrear: sacos, hornillos, comida, ropa...

Si dijera que la Cresta fué sencilla, mentiría. Muchos pasos resultaron más aéreos de lo pensado. El patio considerable nos esperaba con las fauces abiertas y el viento, suavemente moderado por momentos, tentaba al equilibrio. Las cortantes aristas de los esquistos y pizarras sollaron, pese a los pantalones largos de cordura, nuestros pellejos, y las rocas descompuestas jugaron con nosotros a un "ahora estoy, ahora no estoy y me caigo" que nos dejaron en más de una ocasión con los pies colgando sobre el aire puro y azul de las Montañas. Susto o Muerte?... afortunadamente todo quedó en susto.



Pero el tiempo transcurría inexorable. Y nuestros movimientos eran lentos. Alberto iba abriendo vía con seguridad, moviéndose como un zorro sabio entre las agujas "peinadas a oriente". Eva y Cat iban detrás, y yo cerraba el grupo cámara en mano. Disfrutando los largos momentos en los que tuvimos que montar pasamanos y rápeles dejando volar mi vista con los Quebrantahuesos, Buitres y Águilas que nos sobrevolaban por encima...y por debajo. No fué sencillo llegar al Baiau... y ocupamos más horas de las previstas. Así, que tras reponer fuerzas en su cima, la asamblea del grupo tomó la decisión de desistir de continuar hasta el Sant Fonts... se nos habría hecho una eternidad... y además, la Cresta Cresta, ya estaba hecha.

Cuando descendimos al forat dels Malhiverns tomamos una decisión como grupo que éramos: desistíamos del Comapedrosa. Tirábamos abajo...

Y entre culazo y culazo en las última nieves juguetonas, llegamos al paraíso del valle en el que el Refugio nos acogió con los muros abiertos...

Subimos Montañas para sentirnos viv@s. Y esta vez, de buena fe que lo conseguimos... me refiero a sentirnos VIV@S...


Y para compartirte la experiencia... te invito a ver el video de la salida ...


domingo, 27 de mayo de 2012

Bassibers. En la Tormenta.



Una vez llegados al Coll de la Geganta procedentes de Ulldeter, hemos subido la pequeña cota señalada en el mapa con una altura de 2595 m., confiando en tener una buena perspectiva de nuestra ruta directa al Bassibers. Lo que no esperábamos -sobretodo yo que voy con unas zapatillas de trekking ligeras- era encontrar el fondo del circo de Bassibers con tanta nieve...!

- ...ese flanqueo que va hacia el lago se ve con demasiada nieve...verdad?
- Puedo hacer unos crampones de emergencia con los calcetines gruesos que llevo en la Mochila...pero... jajaja.... (reímos los dos)

Ambos observamos la "Esquena d'Ase" que sube al Bastiments a nuestra izquierda. Se ve completamente limpia. Quizás tendremos que pisar algún resto de nieve... y antes de la precima también habrá nieve... pero nos parece una opción mejor. Aunque no estaba en nuestros planes, ES la mejor opción...

- ...por la Esquena d'Ase entonces. Vamos!

Y subimos a un ritmo rápido. Tal y como habíamos comenzado desde Ulldeter. A piñón... Sin dejar de hablar, porque somos habladores por naturaleza, nuestros pasos ganan metros con constancia y resolución ... Cada vez que salgo con esta compañera la sensación de equipo y complicidad es absoluta. Aunque desde Agosto no nos habíamos vuelto a encontrar en el monte...cuando hicimos el Vignemale por la Moscowa.

- Pasa tú primera y abre huella... -la nieve abundante que precede a la cima aconseja este cambio de "líder"... almenos ella lleva botas, que sin ser botas de alta montaña, son mejores que mis ligeros "mocasines"...

Alcanzamos la cima del Bastiments y nos encontramos con uno de esos panoramas que refuerzan el ánimo y enamoran el alma. Sin embargo, las nubes crecen a una velocidad de vértigo y nos aconsejan dar buena cuenta de una manzana y unas nueces -las barritas son una opción menos suculenta- y ponernos en marcha de nuevo a la mayor brevedad posible... Somos los únicos en tomar la cresta al Bassibers.... el resto de personas volverán sobre sus pasos... Pero nuestro objetivo real del día es el Bassibers. La subida accidental al Bastiments ha estado condicionada por la situación que hemos encontrado.


En menos de una hora estamos en el pico. Encontramos allá dos montañeros que han subido por el Pic de la Dona... Tomamos unas fotos y la lata de guaraná que últimamente me acompaña en las cimas. Apenas en dos minutos, comienza a llover...todo se vuelve gris oscuro profundo...Decidimos bajar rápido por la ruta que precisamente habíamos desestimado para subir...

- Chubas...
- Si?
- Si... esto va "a petar" pero ya...

Las negras nubes se han apoderado del cielo en un instante, rozando con sus panzas amenazadoras las cimas que, como el Bastiments cercano, ya no se ven...

CRAAAAASHHHHKAAAAAAAmmmmm.... (alguien puede haber quedado frito en el Bastiments -pienso...)

Si no has estado enmedio de una tormenta repentina en las cumbres... quizás no pueda ser capaz de transmitirte lo que se siente... Nuestros pasos aligeran rápidamente al tiempo que un granizo consistente golpea nuestros cuerpos y los relámpagos ciegan la Montaña...bajamos muy rápido...disfrutando relativamente del Mágico lago helado de Bassibers.. .La tormenta arrecia...

- espera... guantes!

Palabras cortas, gestos rápidos, toktoktoktoktoktoktok repica el granizo en la capucha...No por el frío, sino por los repetidos impactos, nuestras manos empiezan a perder la sensibilidad y la temperatura... asi que nos ponemos los guantes... EN la cresta que desciende de Bastiments también se ven algunas figuras en rápido descenso...yo recito en silencio pero con constancia un Om Mani Padme Hum que me sale de dentro mientras sigo la huella que abre mi compañera con mucho cuidado de no patinar...

CRAAAAAAAAKKKKKKKKKmmmm (este ha caido más cerca, por un momento el cielo ha sido blanco luz ...)

Me río de mí mismo al resbalar precisamente en el punto que habíamos desestimado cruzar para subir... Mis pies navegan dentro del charco de mis bambas... "No vuelvas a salir sin botas"...me digo a mí mismo en el momento crucial en el que detengo el resbalón y lo que habría sido una tontísima caída... Los granizos son ahora del tamaño de almendras...tomo una foto de mi compi que va delante como alma que lleva el diablo... la cámara se cierra varias veces ante los impactos de las piedras de hielo sobre el objetivo ... KRAAAAKKKKAMMMMMMMMM (al ladito...uf)


Pero tal como llegó... la tormenta se aleja.... Nada más ganar el Coll de la Geganta -completando así la circular- todo cesa y el Sol asoma entre tímidas rendijas azules... los pájaros rompen el silencio... Tomamos una ruta directa sin hacer caso de nada más que la intuición y el saber que delante nuestro a unos cientos de metros más abajo están las pistas de esquí -sin nieve- de Ulldeter que nos devolverán al punto de inicio...

Ya en el coche una sonrisa.

- Fua!... que increíble sensación ...
- ...pero otro día no me dejes salir sin botas...


Hoy un paisaje lleno de emociones se me ha quedado tatuado en el corazón...

sábado, 12 de mayo de 2012

Aproximación al Comapedrosa



Jueves. Una anulación de un "cliente" me ha supuesto un hueco de 24 hs... quizás puedo escaparme... Objetivo: salir de esta ciudad, estar en la Naturaleza, entrenar, y si es posible subir alguna Montaña. No es fácil decidirse mientras miro mapa tras mapa... Así que establezco el criterio: debe ser un sitio en el que no haya estado, lo más salvaje posible, y no demasido lejos de BCN.

Tres horas después estoy en Andorra. Son casi las 5 de la tarde. El termómetro en Andorra la Vella marca... 26º !!!...qué calor!... Observo el Comapedrosa desde el punto de inicio -Arinsal-... casi no se ve nieve por esta cara... me voy en zapatillas?

Afortunadamente no me he hecho caso y me he calzado las Botas. Nada más pasar los dos puentes que cruzan el Areny y el Comapedrosa -que bajan estripitosamente cargados e impetuosos- me encuentro el primer nevero. El camino, por momentos, se pierde en la nieve...y cuanto más subo, más nieve y menos camino. Las marcas colocadas en los árboles se ven... pero las marcas que hay en las piedras...no. Subo el valle paralelo al torrente que me acompaña con su sonido constante. Hacia los 1900m, todo es ya nieve, y sigo el camino más por intuición que por señales. Atravieso zonas que parecen restos de aludes, por lo caótico y lo revuelto, y en muchos lugares se abren roscos por sorpresa que me hunden hasta la rodilla, a veces más. La nieve está pastosa, húmeda... el Sol implacable me da de cara y se pone justo por el collado al que tengo que llegar. Por momentos, camino por encima de los rododendros que asoman entre el blanco, entre viejos pinos negros, entre gotones de sudor que chorrean de mi frente empañando las gafas... En las laderas de mi izquierda se ven varios restos de aludes: las Montañas se están deshaciendo como un helado. El calor es infernal.

Llegando al collado vuelvo a ver el camino limpio y las señales del GR. Cuando voy hacia él, me hundo de golpe hasta la cintura y quedo atrapado. Siento una torsión preocupante en las piernas -que no puedo mover- y paso unos segundos indeciso. La única solución es quitarse la mochila, y usarla a modo de "salvavidas" para poder salir del agujero. Mis instructores pensaron en todos los detalles, por lo que veo. Y yo retuve más de lo que podría recordar conscientemente. Salgo sin problemas y remonto el Collado. Me espera la sorpresa de ver el Cartel del Parque natural casi completamente enterrado... asi que almenos tengo 1,70 m de nieve bajo mis pies. Un valle precioso se abre ante mis ojos. Las Montañas, sin embargo, llenas de pequeñas avalanchas y purgas por doquier, me transmiten una gran duda: así que de seguir hasta cumbre dejando la mochila en la cabaña de pastores del valle... va a ser que no. Han sido casi 700 m de desnivel y quedan otros tantos...

Subo hasta el Refugio de Comapedrosa, que está cerrado. Espero encontrar un porche o un rincón en el que vivaquear, cuando para mi sorpresa descubro que puedo abrir una puerta y... es un espacio libre para 6 personas, con chimenea... sucio, lleno de basura... pero va a ser mi hogar hoy. Así que lo limpio con una rama de Pino, recojo algo de leña seca de los alrededores, y me pongo a fundir nieve -el agua está cerrada y de la fuente del exterior no sale ni gota- para beber y preparar la cena.


La noche llega pronto. Las estrellas de colores -aquí arriba se ven perfectamente rojas, verdes, naranjas, azules, blancas...- cantan una canción de cuna inaudible, aletargadora, susurrante. El viento se levanta. Y aunque no hace mucho frío, agradezco el refugio, el fuego, el agua, ...

Me levanto con la primera luz -que resulta ser la Luna y no el Sol, que todavía duerme perezoso- y preparo un desayuno energético. Siento molestias en la ingle derecha y en el tobillo un dolor agudo. Los "roscos" ya tienen eso. Producen estiramientos y sobrecargas. Incluso, si uno no progresa lento y con cautela -y yo diría que siempre con bastones en este tipo de terrenos- se puede partir una pierna fácilmente... Miro mi reloj altímetro estación meteo portátil...8º, Sol, Barometro 1026hpa... Demasiado calor para las 6 AM... Salgo fuera y contemplo el panorama: comparando las fotos de ayer, han habido más avalanchas esta noche. Hay lenguas por todas partes. Me recuerda mi experiencia de la Vall de Mulleres del año pasado. Hago un calculo: de 7 a 9 cumbre, de 9 a 11 descenso, de 11 a 13 desaproximo...mmmm..demasiado precipitado, ajustado al tiempo de que dispongo y stressante.. Valoro riesgos: no conozco la ruta, se ven aludes, mucha nieve blanda, me moveré lento y pesado en la hora de máxima insolación, tengo algunas molestias de ayer, y ...he venido a disfrutar la Naturaleza... el Comapedrosa se va a quedar donde está !!

No me cuesta demasiado tomar la decisión... Bajaré tranquilamente hasta el coche. Recojo y me pongo en marcha. Me despido del cartel enterrado en nieve del collado, de las Montañas y el Valle silencioso... Cuando desciendo y entomo una ruta procurando quedar fuera del alcance de posibles aludes, escucho enfrente mío el rumor de la nieve que cae de la Montaña como un trueno... ruuummmmmmmm.... Pasaré unos minutos después justo por el lado de las curiosas formas recién esculpidas ... Saboreo sin prisa el rincón de los Abedules, el canto de los pájaros de la alta Montaña,
el olor de los pinos y abetos, los juegos de Luces... el calor que ya axfisia.


24 horas después vuelvo a estar en la Gran Mancha Gris. Me resulta horrible el calor, la ausencia de vegetación apenas compensada con algunos árboles enfermizos, añoro el sonido y la frescura del río, me sobresatura la aglomeración de vehículos y personas...

En cuanto encuentre un hueco... me vuelvo a las Montañas. Y espero que esto, dure toda mi Vida, y que mi Vida sea larga para poder disfrutar del máximo número de lugares y momentos de ensueño.




Nota: 

Esta ruta en verano es muy transitada y fácil. Pero en condiciones como las de hoy, es algo más difícil y pesada. De todas formas, subir al Comapedrosa desde Arinsal son 1400 m de desnivel, por lo que se recomienda hacerlo en dos jornadas y tener cierta preparación física y técnica.

sábado, 5 de mayo de 2012

Gallina Pelada y Roca Blanca



Dave, un compañero de MADTEAM, subió la Gallina Pelada el martes o miércoles. Me lo comenta por xat:  "Está precioso, nevado, con nieve transformada, hay huella abierta..."

Me levanto sobre las 6 y me dedico a colgar un fotopensamiento en Psicopedagogía Activa, revisar las páginas del Face, etc. Mis labores, vaya.  Luego hago de padre, como todos los días. Cuando dejo al peque en el colegio el impulso es inevitable. Leo una reseña, me consigo imprimir un mini-mapa con la impresora que anda coja estos días vaya usted a saber por qué, y me llevo la mochila ligera que todavía no había deshecho...desde el viaje al valle de Echo... Tenemos nubes, pero la previsión no es mala del todo...arriesgo.

Tras dos horas de viaje, dejo la Tanqueta en la Font Freda y comienzo a caminar. Voy siguiendo las huellas casi todo el tiempo, ya que incluso abajo hay algo de nieve. Cuando llego al prado saliendo del bosque de pino, Les Planelles, continúo la pesada ascensión -si, se me hace pesada...- hasta llegar a los Rasos de Ensija. El paisaje es alucinante, quizás las oscuras nubes y el viento resaltan la belleza de esta serie de planos alpinos nevados y blancos como la leche. Como voy navegando intuitivamente y siguiendo las huellas, desestimo subir las lomas que veo a mi izquierda y delante, y busco directamente el Refugio. La Gallina Pelada, debe ser un pico redondo y de formas suaves que entreveo por momentos. En una hora y diez minutos estoy en el Refugio, que está cerrado. Había pensado todo el rato que si la tormenta se desataba, me metía en el refu, me tomaba un té, y a las malas me quedaba a pasar la noche, pero no...no va a ser así. Tomo unas fotos y me dirijo hacia la cima que espera. Cruzo unas huellas de un gran perro (lobo?) solitario que pasó quizás la noche anterior... Las observo un buen rato. El bicho iba caminando tranquilo, sin correr. Se dirigen al Sur, a cruzar la carena... Yo sigo mi camino hacia el W (aprox.). En algo más de media hora estoy en la cumbre de la Gallina, con el Pedraforca, el Cadí, el Moixeró...creo reconocer entre las nubes incluso el Carlit, y otros picos de la Cerdanya. El panorama impresiona. El viento y la oscuridad de las nubes, también.

Son esos momentos en los que te fundes absolutamente en el todo, en la nada, en los que te difuminas y pierdes la noción de tí mismo. Eres. No eres.

Devoro una banana y una lata de bebida isotónica. Observo la aérea cresta que se prolonga hacia el N-NW... Intuyo la cima de Roca Blanca. Como voy bien de tiempo y bastante bien de fuerzas, y la meteo aguanta, me decido. Disfruto la cresta como un niño en un columpio. El abismo a mi izquierda es como un espejismo. En algún momento en los que la atracción seria fatal, piso la nieve y flanqueo sin alejarme en exceso de la línea mágica de roca que cruza el cielo. Llego a Roca Blanca. Aquí hace tiempo que no ha venido nadie. No había huellas ni en la cresta, ni veo ninguna huella que vaya hacia ninguna dirección. Saco el mini-mapa del bolsillo. Intento orientarme, pero es difícil: no hay Sol, no tengo brújula -olvidé incluso el altímetro!- y GPS ...ya sabéis que no utilizo ese chisme. Intento "triangular" para deducir el rumbo, pero el mapa es tan escueto que es imposible tomar referencias más allá de un par o tres de km, y no encuentro ninguna clara. 

Aquí comienza el problema. Me planteo regresar sobre mis pasos, pero me apetece más completar la circular. Aguzando la vista sobre las formas dibujadas en el mapa, oriéntandolo lo mejor posible, y leyendo el terreno, intuyo cuál es la ruta a tomar. Recuerdo la reseña: Hay un camino marcado con hitos y pinturas que ... Pero paso un buen rato buscando ese camino señalado y lo único que encuentro son hitos dispersos y confusos. Primero pruebo de bajar directo a una carena marcada y evidente, pero recordando aventuras pasadas y al no ver ni hitos ni marcas, retomo mis pasos y vuelvo a la cresta. Durante minutos voy haciendo espirales, intentando encontrar más marcas o rastros...pero solo encuentro una aislada marca de pintura roja que sigue la cresta y algun que otro pequeño hito. El viento arrecia y las nubes se me comen... Desciendo la cresta, por momentos muy aérea, hasta que me doy cuenta de que por aquí, no va a poder ser. He perdido más de 20 o 30 minutos...y ahora la respiración se agita y comienzan a dispararse los pensamientos y latidos. Lo paro todo. Ya. Silencio.

Estoy en una posición incómoda en una pared de roca. Al apoyar el pie en un saliente, se desprende...y observo como cae Montaña abajo...crash croc crac... hasta que se pierde tanto el sonido como su visión. Me esfuerzo. Remiro el mapa. Recorro con el máximo enfoque que dan mis ojos todas las posibilidades. Respiro. Me centro. Alternativas?. La de volver a subir para retomar el descenso que desestimé es una de ellas. Sin embargo, puedo llegar a la divisoria haciendo una travesía en horizontal...si la nieve aguanta. Pruebo con un bastón... profunda, dura, estable. Hago un nido de golondrina con una puntera, bien anclado con mis manos a unos "cigronets" que han aparecido de la nada y suponen un agarre formidable...aguantan bien. Adelante pues.

Imagina. Unos 65º...o más de inclinación. Una caida que me llevaría de la nieve a un embudo de rocas húmedas relucientes que desembocan en un acantilado tremendo, mis pies van clavándose en la pared, los bastones acortados apuñalan la Montaña acompañando a cada paso, uno dos...veinte...treinta... Cuando llego a una zona más segura no quiero ni ver por dónde he venido. Sigo la travesía por las placas rocosas y algunos restos de nieve... y al fin, llego a la carena. Y delante mío, aparece un hito. Me dan ganas de besar al montón de piedras, de hecho, las acaricio.

No resulta sencillo orientarse y llegar al Portet. Sigo la carena sin adentrarme en el bosque aunque a veces me arrimo. Acabo llegando al collado tras un buen rato en el cual muchas veces paso momentos buscando el nuevo hito... Hago espirales sin alejarme, y siempre memorizando dónde estaba el último. Y así, voy avanzando con seguridad y sin prisa. Por momentos, el senderillo está marcado y puede seguirse sin dificultad, hasta que de nuevo desaparece...

Vibra el suelo. A través de la gruesa suela de mis botas me llega un rítmico tamborileo... tomtocotomtocotom... Pasa un Rebeco al galope, enorme y saleroso, a menos de cuatro metros ... Sigo su dirección...desciendo contento al ver el collado más cerca, y me giro para tomar fotos del "paso que nunca tienes que hacer".

Cuando llego al collado, en el que hay un corral y se abre la pista plana de tierra (GR-107), me tumbo debajo de un Pino Negro enorme. Cantan los herrerillos. Suena un trueno. Relampaguea en el Pedraforca. Ahora sí que me como el bocata de mortadela de pan duro, que me sabe a gloria divina, y un par de galletas con chocolate, y bebo agua. Un lujo. El mayor de los lujos!!


Regresar a la Tanqueta será cuestión de un buen rato de pista, en la que los Rebecos y los Buitres juegan conmigo al escondite entre los árboles del bosque y las gruesas y oscuras nubes del cielo.

Cuando todo acaba, y empiezo a conducir, comienza a llover.

lunes, 30 de abril de 2012

Pasear entre Piedras.



Hay lugares inimaginables que se encuentran tan cerca...

Hecho -Echo- es uno de ellos. Hacía mucho tiempo que estaba en mi lista de asuntos pendientes, asi que pese a las malas previsiones meteorológicas, aqui estamos. Es el tercer día, y como todos los anteriores, amaneció lloviendo. La única "ventana" de buen tiempo fué justo ayer, y lo aprovechamos para hacer un poco de senderismo por un valle verde, exhuberante, y mojado. De hecho, la ventana de buen tiempo no duró ni dos horas, y buena parte del recorrido tuvimos que hacerla bajo los elementos. Practicamente nos hizo de todo: llovizna, granizo, lluvia, viento, nieve... De todo no, Sol no tuvimos.

La ruta de ayer la había preparado para el caso de no tener buen tiempo, y por tanto, es una ruta sencilla, asequible para todos los que tengan un mínimo de preparación física, y resulta muy difícil perderse. Y como no hacía buen tiempo, le dimos nuestros saludos al Castillo de Acher, que apareció todo nevado en un momento del camino, y poco más...Al resto de Cumbres, ni las vimos.

Atravesamos la Selva de Oza hasta llegar al campamento de Ramiro el Monje, ahora abandonado. En la pista que va hacia Espata  (?) unos metros más adelante,  dejamos a La Tanqueta y nos dirigimos hacia la "Corona de los Muertos". En quince minutos estábamos allí. Mágico lugar, en el que se han encontrado varios círculos de piedras (120!!) que datan del Neolítico y la Edad del bronce. Sin embargo, lo más impresionante era el bosque de pino negro absolutamente limpio y puro... las poblaciones de líquenes en las cortezas daban muy buena fe de la calidad del aire y el ecosistema.

Volvimos a la Tanqueta y avanzamos dos kilómetros hasta el punto de inicio de la verdadera excursión. En la intersección del GR11 con el GR65.3.3. Allí equipamos la mochila con varios paraguas, uno por cabeza, y algo de agua y comida  y... empezó a lloviznar. Las nubes amenazaban con una buena tormenta...o similar.

Nos encontramos un zorro en el interior de uno de los Búnkers de la zona de los Dólmenes del arroyo. Afortunadamente, el zorro se asustó más que nosotros y la cosa no pasó de un fugaz contacto visual... pero el pequeño estuvo toda la excursión rememorando el encuentro completamente alucinado.

- Hemos visto un zorro papá!! hemos estado en la guarida de un Zorro!!!...no me lo puedo creer...

Desde aquí, tomando la dirección SE seguimos el camino de Francia por Escalé que discurre paralelo al GR11 al lado derecho -según bajan las aguas- del Aragón Subordán. Tras una breve parada en el refugio de la Mina -cerrado estaba-  continuamos por un sendero muy poco marcado y sin señalizar que nos llevó a pasar por menhires tumbados y semienterrados, cromlechs y restos de dólmenes... "piedras", para el profano o para el que no preste atención o pase excesivamente rápido. Saltamos varios arroyos que descendían repletos y furiosos de los barrancos. Esta fue la mayor dificultad, algunos estaban tan crecidos que nos llegamos a plantear aquello de "quitarse las botas"...o volver atrás.

Continuamos el camino resguardados por los paraguas, llaneando el valle, compartiendo la verde pradera con los caballos recios que aguantaban el granizo estoicamente, con los chillidos de las marmotas, con los graznidos de las bandadas de chovas negras, con el vuelo de algún buitre, de algún milano... No aparecieron los "sarrios", ni el Oso, ni el Quebrantahuesos. Sin embargo, la salvaje belleza de esta tierra sugería su presencia a cada momento.

Poco a poco nos acercamos a una formación rocosa -cota 1437, junto al Mallo Blanco, que es la referencia  clara desde que nos adentramos en el valle. El Aragón Subordán era imposible de cruzar por lo furioso y crecido, así que el puente de los Chitanos era la única opción que no implicaba volver sobre nuestros pasos. Nevava cuando sobrepasamos este punto inconfundible que hay que pasar por su cara Norte para dirigirse al puente, y a Aguas Tuertas.


Sin embargo, una vez llegamos al puente...nevaba tan intensamente que decidimos no progresar hasta el Dolmen del Acher... era algo más de un Km y unos metros de desnivel, pero la cosa estaba ya un poco húmeda, y nos quedaba un regreso de 6km por pista (GR11)... y por lo que sé, el dolmen no está en demasiado buenas condiciones, ya sabes: unas piedras...

Mientras desandábamos el camino, dejé que mi vista volara hasta la cascada de El salto, hacia las nubes que ocultaban los picos, y una vez siguiendo mis pasos, la gran pregunta que contínuamente vino a mi mente fue...¿qué buscaban aquí en estos entornos salvajes nuestros antepasados? Desde la distancia del camino de regreso, repasé los círculos de piedras...y no encontré ninguna respuesta sufientemente convincente. Quizás simplemente, éste era un espacio sagrado.

Para mí, lo sigue siendo.






miércoles, 28 de marzo de 2012

Pedraforca. En la Mousse.



Ha vuelto a suceder. Me he levantado antes que el Sol con una Montaña grabada en la mente: el Pedraforca. Hace unos días hubo una gran nevada. Dicen que es la primera vez este invierno que todo el Cadí ha quedado vestido de Blanco. Tras dejar al peque en el Cole...cruzo los 140 km que me separan de mi destino sin más novedades que el apuñalamiento que supone echar unos litros de diesel a La Tanqueta. Si la cosa sigue asi, se van a acabar los SOLOS...

-Es tarde...Lo sé, no había otra forma.
-Hay mucha más nieve de la que pensabas...Para eso he venido, para estar en la Nieve.
-Está complicadillo el tema...Nadie dijo que iba a ser fácil...
-Podías haber intentado una montaña más sencilla... pero... te quieres callar de una vez?

El diágolo interior que tod@s hemos experimentado muchas veces ... Consigo pararlo y centrarme en el próximo paso. La abundante nieve primavera caida de golpe forma espesores incluso de más de medio metro en muchos puntos. Cuando he pasado frente al refugio Estasen, el guarda me ha avisado:

-Hay demasiada nieve allá arriba...en algunos sitios metro y medio...

No es solo cuestión de cantidad, sino también de calidad... Parece que toda esta manta blanca ha caido en el último episodio de borrasca. No está apenas compactada, conforme voy acercándome a la Canal del Verdet veo restos de aludes: estamos en riesgo 2/3 según la meteo de esta mañana. Hace mucho calor. El Sol pega de lo lindo pese a algunos cúmulos de desarrollo que crecen . Me "encremo" y cubro la cabeza. Llevo ya casi dos horas avanzando siguiendo una traza evidente además de las marcas del PR blanco-amarillas. En la traza, abierta por varios grupos el fin de semana -supongo, ya saben que soy medio Sioux pero vaya...solo medio- destaca la huella de un solitario que me precede. Debe ser un tipo que he visto salir del Parking cuando yo he llegado. Me debe llevar unos 10-15 minutos de ventaja... 


Avanzo pesadamente. Yo diría que ha llegado el momento de meterse en la canal, pero la traza la remonta por la loma de la derecha. Me fijo: otro resto de alud en el valle. Si. Mejor por aquí. La pendiente es superpronunciada, y avanzar hundido hasta la rodilla, con algunos "roscos" que se abren tragándome hasta la ingle es pesado. Además, la nieve caída está tan suelta del suelo que muchas veces el paso se deshace en un resbalón... y medio paso para atrás...Y cuando esto empieza a suceder con frecuencia, el avance es pesadísimo... parece una sesión de estiramientos.... Y encima todo se está licuando...y debajo de la nieve hay chorreras de barro que ayudan a patinar más y mejor... Me pongo los crampones?...o unos patines? :)

Lo estoy valorando seriamente cuando pierdo la traza. He llegado a la base de una Gran Punta Rocosa. Debe ser el Cap de la Colla del Verdet. Consulto el altímetro: 2260. Evidentemente estoy a la altura del Collado, asi que la traza que he seguido definitivamente no se ha metido en la Canal. Observo. Veo finalmente una traza solitaria que se dirige a rodear el promontorio por el W. Yo hago mi cálculo....el collado me queda delante a unos 300 m como mucho... flanquearé por el E. Miro las paredes impresionantes de la Cara N que se levantan como una fortaleza inexpugnable...se me escapa un "wala!"... Las canales están a rebosar de nieve...que si está como la que vengo pisando, malo malo... Empiezo a echar de menos un par de compis de cordada, arneses, cascos y cuerdas...friends y lo que haga falta...mmmm

Estoy flanqueando. Veo una pendiente delante mío de más del 45%. estoy hundido hasta la cintura. Miro atrás, pero es peor...una caida aquí y tengo un viaje gratis al fondo del tobogán. Estoy precariamente colocado. Intento avanzar... Se me hunden los Bastones -"si llevases el piolo en la mano...", si llevase el piolo en la mano no serviría para nada...se hundiría igual en esta Mousse!-... Me estiro sobre la superficie....va a ser la única forma de avanzar... Literalmente, nado en una Montaña de Espuma...no sé si reirme o llorar....:S


Llego al collado descendiendo varias decenas de metros. Me subo a una roquita plana para tener la sensación de seguridad... Me enfundo las polainas, me pongo la chaqueta, los guantes... Si me meto más arriba va a ser a por todas... y va a ser ...difícil y peligroso.... 4 ojos preciosos y dos enormes sonrisas se aparecen en mi pensamiento. Estoy dudando. Comienzan a pasar pensamientos...de tant@s que han dejado su vida en las Montañas esta temporada... "Ya sabes...allá arriba un mal paso y fiuuuu...para abajo y ni dios te encuentra" ... retumba la frase que me ha soltado uno de los que estaban en el refugio...

- Hola! - un tipo pequeño como yo aparece detrás de una gran roca de 10 m de altura o más que marca el collado...
- Ostras! Hola!... tu eres el que iba delante mío!... Has hecho cima?
- ...No tio -me contesta en un catalán de Vic sin confusiones- imposible... Me he acercado hasta allí -señala la zona de La Grallera- pero al llegar a la pared estaba hundido hasta aquí -se señala el cuello-... No he visto por donde trepar... y me he tirado atrás. Tampoco llevo crampones...ni piolet.
- ...Mmm...bueno, no sé yo si en esta Mousse un piolet o unos crampones servirían de mucho... Allá arriba según los Guardas hay metro y algo de nieve...Si has sentido que tenías que volver...bien hecho!
- Bueno...voy tirando abajo... suerte.
- Sabes?... me bajo contigo.

Y bajamos con algún resbalón de por medio...

En ocasiones, hay que saber retirarse a tiempo.




PD. Ha sido un "entreno" duro. Dejemoslo ahí. Las tres ocasiones en las que había subido al Pedraforca, dos de ellas por esta ruta, no había nieve ni me parecieron tan...difíciles.

lunes, 19 de marzo de 2012

Tierra Seca



Reducir dos salidas en un post tiene un sentido. Hay un denominador común...

El sábado: escalada deportiva en Collbató (Montserrat).

Salimos temprano de BCN y nos reunimos con el resto del grupo en Collbató. Dejamos los vehículos y nos acercamos con la Furgo del Veras a las paredes. Vamos al sector "Mama's & the Papa's". Tras cinco minutos de furgo y otros tantos a pie, nos encontramos a pie de vías... Pero... ah!!..."esto es sílex???"...

-Necesito un arnés -dice Crisu ..
-Coge el mío ... toc toc toc ...- ya me he liado con el sílex...:)

-Necesito un casco -dice Mmaria
-Coge el mío ..toc toc toc... -saltan las esquirlas y lascas afiladas...

Si. Me pasaré gran parte de la mañana perdido en mi afición... Hace unas semanas -precisamente las que he estado sin salir de Montjuic y BCN- he estado dedicándome a la Arquería Primitiva y el Bushcrafting...y eso me ha llevado a experimentar con la "talla lítica"...usease: fabricar puntas de flecha con sílex y otras piedras que me han ido saliendo al paso y fabricar flechas solo con mis manos y lo que la Tierra me ha ido ofreciendo... 

Me meto en un V+ ... no hay excusa...up up up... hecho. Algo cargante de brazos... Cuando llego arriba me doy cuenta que no me he puesto el casco...ai señor!!! mala cabeza!. Y a mis piedras que me vuelvo...

Un rato después me invitan a intentar un 6a. Ya empiezo con un par de traspiés tontos de esos que a medio metro te tiran abajo...juas!...es que hoy no estoy nada enfocado en la Pared. Tras un rato de "pendulear" asistido por Phosks...desisto. El "paso" que seguramente otorga el grado de 6a a la via puede conmigo...No pasa nada... Tengo un par de lascas que refinar que me esperan a la sombra...:)

Y pasa la jornada. Regresamos a media tarde. Hace mucho calor, el Sol pega de lo lindo, y los campos de olivos y almendros se tuestan...los terrones se deshacen en nubes de polvo que levanta el viento seco...Por un momento, desde la furgo, me acuerdo de las tierras áridas del Marruecos interior...



El domingo: una vuelta por Collserola.

"La Penya del Moro" fué un poblado laietano que entre el siglo VI y III aC controlaba el valle del Llobregat y la llegada a lo lejos de los barcos Fenicios y Griegos cargados de productos para el comercio. Por lo visto, dejaron el poblado por las buenas y descendieron al valle, a la zona de St Just Desvern.

Llegar a la Penya no tiene demasiados secretos... Acceder por la carretera a Molins que parte de la carretera de las Aigues y dejar el vehículo en la zona de estacionamiento que hay a la altura del Turó de Merlés (que nos queda a la derecha). Hay dos senderos...uno va hacia La Salut. El otro hacia els Turons Rodo y el de la Penya del Moro. Avanzamos por un amplia y polvorienta pista flanqueada por alguna encina, coscojas, ginestas, bruguerolas, jaras y romeros y vamos siguiendo los indicadores. En un momento dado, antes de llegar al Turó Rodó, tenemos un desvio a izquierda que tomamos y seguimos un PRC (164) marcado que nos lleva directos hasta el promontorio en el que se encuentran las ruinas. Una horita a paso tranquilo. Una langosta enorme me observa desde un matojo...mmmm...una langosta en Marzo...recuerdo las plagas que en tiempos de sequía han azotado el continente africano...

Unas fotos, unas vistas sobre el valle ahora totalmente superpoblado, unos momentos viajando en la Historia...casi contemplando las velas multicolores de los bajeles de antaño... Más nubes de polvo que se levantan en los caminos...Y regresamos deshaciendo lo andado, por donde hemos venido... 

Podríamos haber intentado el regreso haciendo la circular pasando por La Salut... pero entonces habríamos llegado muy tarde a la Paella!! :)

Y el denominador común?

La Tierra está Seca.
Y hay mucho Polvo.

Menudo Invierno llevamos...


lunes, 20 de febrero de 2012

Hielo


Asistir a un Madstage -encuentros de los socios y foreros del C.E. Madteam- es ,desde hace un par de años, una de mis actividades predilectas. Si el año pasado estuve haciendo Alpinismo, este año el derrotero venía por el Hielo. Hielo...cascadas heladas que con la "siberianada" de este mes de febrero prometían unas sesiones interesantes. En las cumbres del Pallars había tal concentración de nieve -más de metro y medio en algunos puntos- que sin esquís o raquetas cualquier intento a cima estaba abocado a una retirada noble...así que las cascadas eran una buena alternativa.

Tras un viaje de más de cuatro horas, aparecer en plena noche oscura en un paisaje nevado en el que las estrellas brillantes cubren tus pensamientos, no tiene precio. Tras una cena "de montaña" en el refugio de la Pleta del Prat -sopa y tortilla prefabricadas que habíamos traido desde BCN, todo un lujo según se mire- estudiamos la jugada. La meteo promete. El equipo también. Cuando el sábado suena el despertador a las 6.30, no hay pereza que valga. Pese a haber dormido menos de 6 horas y ser "fin de semana", las ganas pueden más que el cansancio de la semana "laboral". Café con leche -capucchino de sobre, pachanguero...- y unas galletas y nos vamos al lío.


Nos dirigimos a la Cascada de las Truites, en Tavascán. Hace un frío que pela. Preguntamos a una indígena local por dónde se cruza el río... y nos dice que con el "hielón" (literalmente) es imposible cruzar. Pero unos siguiendo la huella de un zorro y otr@s por un puente, cruzamos -que para eso hemos venido!- y llegamos a la cascada después de una brevísima aproximación entre los Bosques nevados, sumergidos en el blanco elemento hasta las rodillas.

Equipar una vía. Montar unos Top Rope... subir, picar hielo... cramponazo, piolet, tornillo va, tornillo viene... que si ahora esto que si ahora lo otro... Subimos. Parece de frikis totales estar aqui a varios grados bajo cero "dándole a los hierros" para remontar las sólidas y temporales paredes... Pero si un día lo pruebas quizás lo puedas entender. El primer día acaba rápido, y pese a un "hielazo" sin más consecuencias -porque agacho la cabeza e impacta de lleno en el casco- el segundo resalte de la cascada nos concede el triunfo de llegar al final de la vía. El momento más peligroso será justo en una terracita del pueblo degustando una bien merecida cerveza. Una "purga" de un tejado, por los pelos no nos acaba abriendo una brecha. Porque sí, en las cascadas llevamos el casco, pero tod@s comprenderéis que no vamos a usarlo mientras tomamos un refrigerio en una terraza al sol... verdad?. Pues mira por donde es donde más lo habríamos necesitado!!


La cena del Madstage es siempre una experiencia entrañable. Hoy en Jan, el guarda de Certascán, nos pasa unas fotos de una travesía por los Alpes que eclipsa por completo los spaguettis, la butifarra y el patxarán. Se hace tarde, y el sueño de un nuevo día de actividad peligra por las previsiones que nos llegan de aquellos que tienen conexión satélite en sus artilugios: mañana viene un cambio radical de tiempo. Solución: madrugar.

Así que antes de las 7 ya estás saliendo del saco y metiéndote el consabido super desayuno en el cuerpo. Hoy, los grupos de Hielo se dirigen a tres puntos diferentes... Aunque me apetecía participar de la segunda salida del grupo de Ski de Montaña, finalmente las "señales" me llevan a una nueva cascasda con Aguito y Madveras... 




Pico el hielo. Remonto una pared casi vertical bajo un cielo en el que vuelan los primeros copos de nieve. No siento frío, siento Libertad -divino tesoro!-. Ahora que escribo estas líneas te repetiré que la sensación allá en el muro que se quiebra hay que vivirla para poder comprenderla. Tu vida depende literalmente de un "hilo"... de tus compañeros... de un tornillo encastrado en la gélidificada capa de agua, de un árbol que ata tu alma a esta Tierra que amas con todo tu ser. Toda tu atención es la próxima acometida de tus puntas de acero...Cantan las Mallarengas avisando que se van a capear el temporal a otro sitio, pasa un jabalí junto a Madveras que nos espera en la repisa del primer resalte que hemos subido en la cascada de Boldís. Rapelo a saltos como un chaval... Y cuando todos hemos acabado y recogido los trastos, cuando los copos de nieve enturbian las cimas más altas, nos vamos.

Hemos estado vivos.

Y en cuanto podamos...volveremos.