Soy un Nómada. Mis únicas Banderas son el cielo del día y el manto de estrellas en la noche. Mi Tierra está allí donde piso. Mi cultura es la que comparto e intercambio con las personas que encuentro en el camino. Mi himno es el canto de los pájaros, el susurro de los arroyos cristalinos y el bufido del viento en bosques y cumbres. Mi gente sois tod@s, aunque todavía no os conozca.

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martes, 29 de noviembre de 2011

Fajol Petit


Llevaba cuatro semanas, cuatro!...que se dice pronto, sin salir a las Montañas. Desde el Medacorba, había simplemente dedicado mis días a trabajar en mis proyectos profesionales que, afortunadamente, empiezan a tomar cuerpo y consistencia. Además, me había dedicado también a mis entrenos cotidianos: que si un día caminar, que si otro mis tablas de "psico-G" en plena noche bajo la llovizna, que si unos kilómetros en bicicleta, que si una jornada de ejercicios y meditación en la Reserva Natural del Remolar, que si unas flechas al vuelo en el Castillo de Montjuic... Pero las Montañas se me resistían. Seguía las evoluciones de la meteorología, que me impidieron salir dos fines de semana, y esperaba el momento de salir como agua de Mayo. Cada vez tengo más claro que soy un adicto absoluto...

Así, que cuando el sábado me encontré a Madveras en el face, le pregunté si la salida del domingo estaba confirmada. Y sí... me dijo que iban a hacer el corredor occidental del Gra de Fajol Petit con un pequeño grupo de Madteam... Sentí un relámpago en el estómago. Un "me vengo" se escribió casi solo en el xat.

Salimos super temprano. Todavía era de noche cuando pasé al lado de la discoteca afro -ahora es afro, la cosa va cambiando según cambia el dueño- de la calle Méjico. El grupo de gente que estaba en la puerta se quedaron mirando a este loco con botas de montaña y una mochila cargada de hierros varios...de los de "hacer daño" en el Monte: piolet, bastones, casco. No pude evitar una sonrisa al recordar que hace tiempo, yo seguramente habría estado en ese grupo de gente...con unos cubatas de más.

Puntuales, Madveras y Cat me recogieron y dimos la vuelta a la ciudad que despertaba a un nuevo día. Así, Maria y Alfonso, fueron los siguientes en incorporarse a la "expedición" a Ulldeter. Saboreamos el viaje en el amanecer bajo las nieblas que cubrían la "plana" de Vic, y ya llegando a Ripoll, el gigante del Puigmal nos saludó con su cima nevada entre los primeros rayos de Sol anaranjados.


Llegados a Ulldeter, nos equipamos y cubrimos la breve aproximación que nos llevó a la Canal. Una vez equipados con el "armamento pesado", el sonido del creck de los crampones sobre la costra dura de nieve y el tintineo de los hierros colgando de mi arnés volvieron a llevarme al mundo de los sueños felices. Además, MOA venía conmigo, y yo me había marcado el objetivo de practicar como "cámara de altura"... Así que iba a disfrutar de varias de mis aficiones al mismo tiempo.

Subir la Canal no fue nada dificultoso, dadas las inmejorables condiciones en que nos encontramos la nieve. A nivel técnico y físico, todo andó sobre ruedas. Y la inmejorable compañia hizo de la ascensión un momento más de mi vida completamente inolvidable.


Llegados a la Arista cimera, el cielo azul puro se abría en lontananza perdiendo mi mirada hasta el resto de cumbres que desde allí podían divisarse: el Bastiments, Bacivers, Pic de la Dona, Canigó... Un día de tal claridad y luz, sin viento, no es lo más acostumbrado...Así que el buen humor y las sonrisas fueron pasando de corazón en corazón y disfrutamos más aún si cabe de la jornada.

Cuando al llegar al Pico vimos al Quebrantahuesos sobrevolándonos, pasamos unos mágicos minutos observando sus evoluciones en busca de las corrientes de aire que poco a poco lo alejaron de nuestra cima. Eso fué quizás la "guinda" del pastel... Tras las fotos de rigor, decidimos bajar por la arista norte que desciende directa a la zona en la que habíamos dejado nuestro vehiculo.

La bajada fue algo lenta. Pero esa, es otra historia que no cabe en estas líneas.

Felices y contentos llegamos a la furgoneta, y tras desequiparnos, fuimos a comer nuestros bocatas y compartir unos caldos calientes a Setcases...


Una jornada maravillosa. Un feliz retorno a las Grandes Blancas.Lo de menos es que además subí otra Montaña. Lo de más, fue que viví una nueva experiencia compartida con mis compañer@s que quedará para siempre grabada en mis recuerdos, y que además puedo compartiros en formato video.

Disfrutadlo. Lo grabé para vosotr@s.

Abrazos.


lunes, 18 de abril de 2011

Momento Clave (Gra de Fajol)


Bom bom bom bom.... siento mis latidos con intensidad al tiempo que mi piolet me sostiene, ambas puntas de las botas no han encontrado suficiente resistencia en la pronunciada pala de nieve que ha resultado demasiado blanda... reculo a una posición segura mientras observo la horizontal que nos llevaría al muro escalonado por el que no habrá problemas en subir para continuar la carena... Demasiado expuesta, demasiada inclinación, una buena caida...uf...

- Crampones! -dice Núria...
- Por detrás de la roca quizás se pueda- dice Cecilia...

Mercè y Jordi ya están colocándose los "pinchos"... Tanteo con la pala del piolet y pruebo de hacer unos nidos de golondrina... mmmm... se deshacen...la nieve parece espuma ... En horizontal va a ser que no... Y arriba?... A dos metros escasos termina la blanca e inestable superficie y se adivina una cornisa más que suficiente arrimada a una pared de roca... Recorro con la vista esa posibilidad y sí...llega al muro... Basta de pruebas... Es el momento más complicado de toda la ascensión sin duda alguna...almenos para mí...pero no digo nada...es el "Momento Clave".


Estuvimos un par de semanas cruzando mails para organizar esta salida. Yo tenía previsto salir a alguno de los tresmiles que tengo pendientes tras haberlos intentado en otras ocasiones... Pero al final todo cuadró. Aunque de los 14 o 15 del grupo que hicimos el Monográfico de Alpinismo en el Cadí, solo estamos 4 y una amiga "invitada". Hay otra pareja del grupo intentando una canal en la cara norte de esa formidable muralla, no nos pusimos de acuerdo: nosotros nos decantamos por venir al Gra de Fajol, en Ulldeter, y hacer una canal sencilla...

Por subir montañas no hay problema en levantarse a las 4 de la mañana. A eso de las 5 salimos en un par de vehículos y cruzamos las comarcas todavía oscuras y enteladas por la niebla rumbo a nuestro punto de salida. Tras tomar un desayuno reparador, llegamos al Párking justo en el punto en el que parte el sendero hacia el Refugio. De allí al inicio de la canal, apenas 25 minutos de aproximación suave... Nos equipamos y tras valorar la nieve, dura y compacta por la tormenta de ayer por la tarde y la bajada de temperaturas, decidimos: "A la brava"... No montaremos reunión ni usaremos cuerda si no lo vemos necesario. Progresaremos rápido y sin encordarnos en un ataque directo hasta la salida de la Canal... Son las 9:30 cuando empezamos a cramponear las primeras rampas. Crac, crecs, criiiics... El sonido más esperado de estos días...Me siento vivo y feliz.


Sólo hay un paso delicado cuando a media ascensión dentro de la canal nos encontramos un pequeño resalte en el que se ha formado hielo nuevo, cristalino y quebradizo. Duro, pero no suficientemente grueso para que los crampones se agarren con firmeza... Lo franqueo por la izquierda pegado a la roca sin demasiada dificultad. Luego pasan los demás, aunque uno de los miembros del equipo pasa un momento de dudas... El resto esperamos, animamos, apoyamos, sugerimos... Finalmente lo resuelve y seguimos nuestro camino entre las paredes verticales. A las 10:30 hemos salido sin problemas de la Canal que empezaba a licuarse desde arriba. El Sol aprieta, pero crecen rápidamente cúmulos de desarrollo enfrente nuestro, en la carena del Pastuira y la Coma de l'Orri...

Decidimos de nuevo: haremos el Gra de Fajol Gran (o de Dalt). Ninguno lo hemos hecho, y aunque la Canal Occidental que hemos resuelto se corresponde al Petit (o de Baix), a todos nos da el nosequé de subir el Grande. Además, ya puestos, valoramos que descenderemos por la ruta normal que lleva al Coll de la Marrana y de allí al Refugio de Ulldeter. Dicho y hecho. Tras hidratar y picar unas galletas y frutos secos tiramos por la Cresta de Fajol hacia el W. Hasta encontrar el "Momento Clave"...


Aquí y ahora. Me he colocado los pinchos. Con absoluta decisión y confianza progreso los dos metros y algo hacia arriba... punta piolet punta punta piolet... ya está!... Me agarro a la pared con la mano enguantada...hay medio metro de "seguridad"...un pasillo que conduce hacia una roca plana que ahora veo ligeramente extraplomada... Justo ahí, no hay nieve, sinó una plancha de roca que servirá de paso, es como una L... Me encanta. Intento forzar mi concentración al tiempo que mi respiración se calma...

- Sí que había un sendero! - oigo la voz de Cecilia que ha preferido buscar una alternativa razonable bordeando el farallón por la cara S...

Pero ya he pasado... pegado como un Spiderman a la pared, confiando en que las puntas de acero que prolongan mis pies se agarren con firmeza a la piedra, haciendo de mis dedos perfectos zarcillos de enredadera que se aferran a las grietas y resaltes... Subo un par de escalones y me aprieto contra ellos, y me giro para fotografiar al segundo que está ahora en medio del meollo...



Cuando hemos pasado los 4, comentamos la jugada... en nuestras caras la sonrisa de la vida se dibuja con una intensidad especial, se recortan los cúmulos oscuros contra nuestras figuras y empiezan a tapar el valle...ya no nos dejan ver el Pastuira.

En unos minutos coronamos sin problemas, aunque no sin jadeos, el Gra de Fajol. Las vistas hacia el Bastiments, el Pic de la Dona, Ulldeter... atrapan por momentos a nuestros sentidos y almas...Abrazos, besos y felicitaciones pintados de sonrisas.... Pero las nubes que vienen nos empujan a salir de la pequeña cima... Y comenzamos el descenso por la ruta normal con el corazón ensanchado por la experiencia...pensando ya en la próxima.



Ahhh!, las Montañas...cuanto más difíciles, más enamoran.


A Jordi, Cecilia, Núria y Mercè.