Soy un Nómada. Mis únicas Banderas son el cielo del día y el manto de estrellas en la noche. Mi Tierra está allí donde piso. Mi cultura es la que comparto e intercambio con las personas que encuentro en el camino. Mi himno es el canto de los pájaros, el susurro de los arroyos cristalinos y el bufido del viento en bosques y cumbres. Mi gente sois tod@s, aunque todavía no os conozca.

Mostrando entradas con la etiqueta Cadí. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cadí. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de marzo de 2012

Pedraforca. En la Mousse.



Ha vuelto a suceder. Me he levantado antes que el Sol con una Montaña grabada en la mente: el Pedraforca. Hace unos días hubo una gran nevada. Dicen que es la primera vez este invierno que todo el Cadí ha quedado vestido de Blanco. Tras dejar al peque en el Cole...cruzo los 140 km que me separan de mi destino sin más novedades que el apuñalamiento que supone echar unos litros de diesel a La Tanqueta. Si la cosa sigue asi, se van a acabar los SOLOS...

-Es tarde...Lo sé, no había otra forma.
-Hay mucha más nieve de la que pensabas...Para eso he venido, para estar en la Nieve.
-Está complicadillo el tema...Nadie dijo que iba a ser fácil...
-Podías haber intentado una montaña más sencilla... pero... te quieres callar de una vez?

El diágolo interior que tod@s hemos experimentado muchas veces ... Consigo pararlo y centrarme en el próximo paso. La abundante nieve primavera caida de golpe forma espesores incluso de más de medio metro en muchos puntos. Cuando he pasado frente al refugio Estasen, el guarda me ha avisado:

-Hay demasiada nieve allá arriba...en algunos sitios metro y medio...

No es solo cuestión de cantidad, sino también de calidad... Parece que toda esta manta blanca ha caido en el último episodio de borrasca. No está apenas compactada, conforme voy acercándome a la Canal del Verdet veo restos de aludes: estamos en riesgo 2/3 según la meteo de esta mañana. Hace mucho calor. El Sol pega de lo lindo pese a algunos cúmulos de desarrollo que crecen . Me "encremo" y cubro la cabeza. Llevo ya casi dos horas avanzando siguiendo una traza evidente además de las marcas del PR blanco-amarillas. En la traza, abierta por varios grupos el fin de semana -supongo, ya saben que soy medio Sioux pero vaya...solo medio- destaca la huella de un solitario que me precede. Debe ser un tipo que he visto salir del Parking cuando yo he llegado. Me debe llevar unos 10-15 minutos de ventaja... 


Avanzo pesadamente. Yo diría que ha llegado el momento de meterse en la canal, pero la traza la remonta por la loma de la derecha. Me fijo: otro resto de alud en el valle. Si. Mejor por aquí. La pendiente es superpronunciada, y avanzar hundido hasta la rodilla, con algunos "roscos" que se abren tragándome hasta la ingle es pesado. Además, la nieve caída está tan suelta del suelo que muchas veces el paso se deshace en un resbalón... y medio paso para atrás...Y cuando esto empieza a suceder con frecuencia, el avance es pesadísimo... parece una sesión de estiramientos.... Y encima todo se está licuando...y debajo de la nieve hay chorreras de barro que ayudan a patinar más y mejor... Me pongo los crampones?...o unos patines? :)

Lo estoy valorando seriamente cuando pierdo la traza. He llegado a la base de una Gran Punta Rocosa. Debe ser el Cap de la Colla del Verdet. Consulto el altímetro: 2260. Evidentemente estoy a la altura del Collado, asi que la traza que he seguido definitivamente no se ha metido en la Canal. Observo. Veo finalmente una traza solitaria que se dirige a rodear el promontorio por el W. Yo hago mi cálculo....el collado me queda delante a unos 300 m como mucho... flanquearé por el E. Miro las paredes impresionantes de la Cara N que se levantan como una fortaleza inexpugnable...se me escapa un "wala!"... Las canales están a rebosar de nieve...que si está como la que vengo pisando, malo malo... Empiezo a echar de menos un par de compis de cordada, arneses, cascos y cuerdas...friends y lo que haga falta...mmmm

Estoy flanqueando. Veo una pendiente delante mío de más del 45%. estoy hundido hasta la cintura. Miro atrás, pero es peor...una caida aquí y tengo un viaje gratis al fondo del tobogán. Estoy precariamente colocado. Intento avanzar... Se me hunden los Bastones -"si llevases el piolo en la mano...", si llevase el piolo en la mano no serviría para nada...se hundiría igual en esta Mousse!-... Me estiro sobre la superficie....va a ser la única forma de avanzar... Literalmente, nado en una Montaña de Espuma...no sé si reirme o llorar....:S


Llego al collado descendiendo varias decenas de metros. Me subo a una roquita plana para tener la sensación de seguridad... Me enfundo las polainas, me pongo la chaqueta, los guantes... Si me meto más arriba va a ser a por todas... y va a ser ...difícil y peligroso.... 4 ojos preciosos y dos enormes sonrisas se aparecen en mi pensamiento. Estoy dudando. Comienzan a pasar pensamientos...de tant@s que han dejado su vida en las Montañas esta temporada... "Ya sabes...allá arriba un mal paso y fiuuuu...para abajo y ni dios te encuentra" ... retumba la frase que me ha soltado uno de los que estaban en el refugio...

- Hola! - un tipo pequeño como yo aparece detrás de una gran roca de 10 m de altura o más que marca el collado...
- Ostras! Hola!... tu eres el que iba delante mío!... Has hecho cima?
- ...No tio -me contesta en un catalán de Vic sin confusiones- imposible... Me he acercado hasta allí -señala la zona de La Grallera- pero al llegar a la pared estaba hundido hasta aquí -se señala el cuello-... No he visto por donde trepar... y me he tirado atrás. Tampoco llevo crampones...ni piolet.
- ...Mmm...bueno, no sé yo si en esta Mousse un piolet o unos crampones servirían de mucho... Allá arriba según los Guardas hay metro y algo de nieve...Si has sentido que tenías que volver...bien hecho!
- Bueno...voy tirando abajo... suerte.
- Sabes?... me bajo contigo.

Y bajamos con algún resbalón de por medio...

En ocasiones, hay que saber retirarse a tiempo.




PD. Ha sido un "entreno" duro. Dejemoslo ahí. Las tres ocasiones en las que había subido al Pedraforca, dos de ellas por esta ruta, no había nieve ni me parecieron tan...difíciles.

lunes, 28 de marzo de 2011

Las Montañas Mandan...

Cuando hace unos días me llamó Mirlo para decirme que me había tocado plaza en el Monográfico de Alpinismo del Madteam, evidentemente no pude negarme. Tenía otros planes, pero un regalo hay que aceptarlo. Y así, esta mañana salí de BCN con dos compañeros y nos incorporamos al grupo que esperaba en Bagá.

En caravana, nos acercamos a Coll de Pal. Y allí, en una nieve blanda, húmeda y generosa, ensayamos autodetenciones, autoseguros, reuniones, cordadas... Siempre hay algo nuevo. Siempre hay cosas que aprender, siempre hay gente encantadora con la que compartir, y siempre hay Montañas que me susurran desde el horizonte, chovas y cuervos que me regalan sus piruetas en el aire y su canción de vuelo, siempre hay un zumbido en el viento, una energía que sube desde la Tierra en forma de nubes... Y a veces, llueve. Y a veces, nieva.



Y eso es lo que ocurre al finalizar la práctica: llueve y nieva ligeramente.
Comemos algo  y nos dirigimos con los vehículos a la Cerdanya, donde el Sol nos recibe al otro lado del Túnel. Se adosan grises y oscuras masas de nubes a las Montañas del Norte, la Tossa Plana, el Puigpedrós... y también se ven nubes retenidas en la cara sur del Cadí, aunque algunas cimas están claras y soleadas. Hacia la Tossa d'Alp i el Puigllançada -donde hemos estado haciendo las prácticas- no hay más que un borroso gris oscuro amenazador.

Se nos va a hacer de noche... Sí... Comenzamos a andar cuando el Sol ya está muy bajo. El grupo -somos unos 18 en total- se pone en marcha y rápidamente me encuentro embaucado por ese sonido de tris tras que hacen las botas sobre la nieve. En algunos tramos hay demasiada para caminar con comodidad, y empiezan las "roscas": ese hundirse cuando menos te lo esperas más allá del tobillo, cerca de la rodilla en ocasiones... Aunque nunca me he puesto raquetas, en momentos como estos me gustaría poder disponer de unas. Llegamos al refugio en la noche... se me ha hecho largo, sobretodo por la pesadez del caminar en esa nieve que cede a tu paso.


Tras una cena de caldo caliente que te recompone el cuerpo , pasta al pesto que te recarga las pilas y lomo con guarnición que te reconstruye los músculos... hacemos una sesión teórica... Sin embargo tengo otra prioridad. Está oscuro como boca de lobo, y sin la luz de mi frontal busco el "lavabo de fuera", y me pregunto como en un país como el nuestro con una tradición montañera como la que tenemos, tengo que estar buscando un lugar entre la nieve para "hacer mis cosas"...(el wc interior tenía problemas de congelación en las cañerías)... No hay más opciones: Una gran Roca me señala el lugar, excavo un agujero en la tierra helada, pim pam... lo tapo todo y ...aquí no ha pasado nada. Me lavo con la nieve helada y un poco de pasta de dientes y regreso veloz al calor de la estufa. Cuando acaba la sesión teórica y adelantamos el reloj para ponernos en horario de verano, resulta que vamos a tener solo 6 horas y algo para dormir. Bien. Ya suele ocurrir que se duerme poco en Montaña.  Almenos, afortunadamente, no ronca nadie en toda la noche... por extraño que parezca!



El amanecer nos recibe con un día de tonos grises que rapidamente se transforma en lluvia. Más agua sobre la nieve en pasta va a hacer muy húmeda la cosa. Algo de viento, no se ven claros. En ocasiones nieva ligeramente... Un grupo de otra entidad sale de todas formas hacia arriba. Nosotros nos lo planteamos. YO decido que digan lo que digan aplicaré mi decisión personal: no subir. De hecho, a punto estoy de tirar abajo... no sea que la pista se ponga imposible para "La Tanqueta" que subió como una campeona los enfangados repechones...

- Cómo lo veis ? – habla el Monitor "jefe" por teléfono con el responsable del grupo que ha salido hace una hora...- Bien ... bien... - su cara lo dice todo. Un monólogo que observamos con la oreja bien puesta. Cierra el móvil y nos mira...hay una pausa de mirada al suelo...

- Se dan la vuelta, van empapados por la lluvia, hay algunas rachas de viento y no se ve un carajo... - Nos dice con mala cara...resignado.

Así que finalmente, entre aguanieve y momentos en los que parece que clarea, ARVEAMOS un poco... Ya sabes: prácticas con ese cacharro que en teoría te puede salvar la vida si te coge un alud... siempre y cuando no vayas solo, tu compañero lleve otro, las pilas estén cargadas, sepas utilizarlo, te des mucha prisa, ... etc. Después más teórica en el Refu, al resguardo del frío y las inclemencias que por momentos así lo aconsejan... y caminito de bajada otra vez en una nieve cada vez más húmeda. Mis botas llegan a su límite y siento los pies empapados y fríos.

Me despido del Grupo. Y durante la bajada, se abren grandes claros en el cielo. Las Grandes Blancas del Norte me sonríen burlonas...escucho el canto primaveral de carboneros y herrerillos que silban sus canciones de emparejamiento... Después es el Cadí el que se asoma a mi izquierda... imponente...desafiante...con las Canales repletas de nieve mojada...

A veces ocurre: Las Montañas Mandan,... y tú solamente puedes seguir sus dictados...




Puedes ver más fotos de la actividad en ...

jueves, 28 de octubre de 2010

Atravesando el Cadí.

Se acerca el Trekking del Toubkal, que realizaré durante 4 días en una ruta circular que, con suerte (Insahlah!) me llevará a culminar unas cuantas cumbres de más de 4000 metros... No podía dejar de intentar antes del evento, como TEST de resistencia, una ruta que me llevaba años dando vueltas por la cabeza. Aunque he subido el ritmo de mis salidas y entrenos cotidianos por Montjuic, necesitaba probarme a mí mismo...

Una Luna menguante me acompaña desde que salgo de casa y recorro por autopista los km que me separan de Josa del Cadí. Amanece cuando llego a Saldes, y me pongo las pilas con un cortado y un croissant de chocolate recién hecho en el Bar de la Gasolinera que hay antes de llegar. Media hora después estoy en marcha. El temporal de viento y las primeras nevadas no han dejado huella en el Cadí. Desde Josa compruebo que no necesitaré crampones ni botas... Y aligero la mochila dejando en su interior un escaso litro de bebida isotónica, dos onzas de chocolate y un trozo de pan con longaniza, el kit de "survival" y los pantalones y chaqueta paravientos-chubasquero...

En diez minutos estoy en la iglesia románica de Sta. Maria. La luna se recorta en el Cadinell, pico por el flanco del cual transcurre el GR. Asciendo entre bosques con olor a setas. El Sol a mi espalda empieza a calentar. En una hora llego al Coll de Jovell. Delante mío, hacia el Norte, se levanta la mole del Cadí. Al principio sigo las marcas rojas y blancas del GR, pero enseguida las pierdo. Esto es un caos de bojes, canchales, placas de roca.... no hay manera de recuperar la señal. El Pedraforca sonrie a mi derecha entre ligeras brumas. Tomo una referencia clara en la "carena": una zona rocosa fácilmente identificable. Me alineo con el Coll que he dejado ya 300 m. más abajo, y voy subiendo poco a poco, con la respiración entrecortada y el corazón golpeando fuerte. Había leído de lo dura que puede resultar esta parte, y puedo atestiguar que lo es. Muy dura. Con la técnica de los bastones, constato que hay tramos en los que la pendiente es de más del 45 %. Con nieve o hielo, esta parte del "GR" debe ser todavía más dura y no exenta de peligro.

Tardo dos horas en llegar a la Carena. Allí, a lo lejos, veo un poste con letreros que indica varias direcciones, y antes de éste, un pequeño poste de unos 50 cm con la señal del GR pintada... Zigzagueando penosamente enfilo los últimos metros. Estoy ya a casi 2600 m... A mi izquierda la Torreta del Cadí, a mi derecha intuyo el primer pico: las Tres Canaletas. Una vez llego, me dejo absorber por el paisaje. Los Pirineos, poco nevados, al Norte. La Sierra de Peguera al Sur... y la formidable carena recortada del Cadí de Este a Oeste que me señala el único camino posible: Llegar al final, cerca del Pas dels Gosolans. Me hidrato y como chocolate. Hago unas fotos ensimismado por las paredes que caen hacia la Cerdanya en una verticalidad abrupta, y echo a caminar de nuevo.

A lo largo del día iré quedando impresionado por las vertientes rocosas, las paredes recortadas, los valles profundos, el prado pedregoso que se extiende siempre a mi derecha, al Sur. Y una tras otra, las bajadas me llevan a nuevas subidas, a nuevas cimas que no lo parecen. A recortes entre las rocas que caen en un abismo de vértigo. Con la compañia de cientos de Montañas nevadas en el horizonte, el susurro del suave viento, el graznido de las chovas, ...el Sol que brilla en un día perfecto. Las Tres Canaletas, La Canal Baridana o Vulturó, El Pic de la Canal del Cristall... Una tras otra aparecen delante, y van quedando atrás al ritmo contínuo de un caminar sin pausa... A las 15:55 llego a la última cima: La Costa Cabirolera. Y allí me entretengo largo tiempo mirando el mapa, el panorama, despidiéndome de las moles que me han sorprendido y enamorado.
 El paso del cabirol se las trae. De hecho, parece que entres en la garganta de un gran dragón gigante del cual no vas a salir. Del Sol paso al frío de la sombra, a la pendiente muy pronunciada, al canchal inestable... Y me empiezo a sentir cansado. Poco a poco desciendo y me acerco a la cabaña dels Cortils, y su fuente me llama con fuerza... Son ya muchas horas, y todavía guardo un cuarto de litro de líquido isotónico... Deseo con todas mis fuerza que el agua brote cristalina y fresca del caño que alimenta los bebederos, en los que veo un rebaño de más de 20 rebecos. Cuando me acerco salen en estampida buscando la parte de sombra del valle, y me observan parando su trote un momento, para perderse posteriormente en la nada de las Montañas.

En la fuente sacio mi sed. Veo el sendero que indicaba una reseña que leí, pero por un momento tengo otra idea. En el Mapa se ve factible, por la distancia existente entre las curvas de nivel, descender directamente por el Torrente dels Cortils... que va totalmente seco. Sopeso. Lo único que puede ocurrir, conociendo el Cadí, es que me encuentre con algún salto de roca (de agua no, ya que baja seco) que pueda impedirme llegar a la pista que me devolverá a Josa. Valoro la situación y las alternativas, y me decanto por intentar esta bajada arriesgada QUE NO RECOMIENDO A NADIE.

De hecho tardaré dos horas largas en llegar a la Pista, y por tanto comprobando que el "atajo" no era tal cosa. Caminaré durante este tiempo sobre cantos rodados muy inestables, en un lecho lleno de restos de árboles, huesos de rebecos esparcidos por doquier, rocas traidoras,... A la hora de caminar por aqui, ya arrepentido de no haber tomado el sendero que subía a la Sierra Pedregosa, me encuentro el primer salto infranqueable. Hay más de 4 metros de caída, y no veo la posibilidad de destreparlo... Alternativa? Rodearlo y encontrar otro paso, sin perder el acceso al lecho del torrente. Otra alternativa? Subir lo bajado y pasar la noche en la cabaña de pastores del Cortil. Lo rodeo, y consigo destrepar. Y así hasta en tres ocasiones.

Llego a la pista cuando el Sol se ha puesto. El Cadinell se recorta con las últimas luces del día. Camino sin linterna, fundido en la penumbra que me envuelve. Voy bastante cansado y roto. Sólo me quedan unos 6 km hasta Josa, pero muy bien podría haber sido de otra forma... no quiero ni pensar en ello. Me tomo mi segunda y última onza de chocolate que estaba reservando, y sin hacer caso de la vejiga abierta del talón, ni del dolor de mi tobillo torcido y mi rodilla golpeada en una caida, dejo fundir mi alma en el cielo jaspeado de estrellas mientras mis pasos avanzan en la noche.


Dificultad: Media. Desnivel+acum: 2000m Distancia aprox: 30 Km. Tiempo: 11hs.
 Clik para ver el VIDEO "ATRAVESANDO EL CADÍ"
(también en la Página "Mis Vídeos")