Soy un Nómada. Mis únicas Banderas son el cielo del día y el manto de estrellas en la noche. Mi Tierra está allí donde piso. Mi cultura es la que comparto e intercambio con las personas que encuentro en el camino. Mi himno es el canto de los pájaros, el susurro de los arroyos cristalinos y el bufido del viento en bosques y cumbres. Mi gente sois tod@s, aunque todavía no os conozca.

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domingo, 8 de enero de 2012

Castellsapera



La proyección de mi sombra no me convence, así que saco el único elemento que viaja en mi bolsillo colgado de las llaves de la Tanqueta... una minibrújula llavero que me ha sacado de varias situaciones "desorientadoras"... Pues sí. Vamos a NW... A nuestra izquierda unos enormes Pinos Rojos se levantan hacia el cielo, a nuestra derecha unas formaciones Rocosas se elevan verticales, deben ser el "Morral del Llop"...?...Es lo que tiene la navegación intuitiva...que todo "puede ser tal cosa"... o no...

La escarcha ha congelado esta noche las hojas más rastreras de la zarzamora y los socavones que los jabalíes han abierto en el suelo. Musgos y líquenes también se ribetean de blanco hielo, así como otras pequeñas plantas y hierbas comunes. A más altura, donde los rayos del Sol de invierno inciden con fuerza, cuelgan los racimos de blancas florecillas como cascabeles que pronto serán Madroños dulces, rojos y globosos.

Miro al Sol. Según recuerdo del vistazo que eché a una reseña y el fragmento de mapa que allí aparecía, nuestra ruta debería dirigirse a SW... así que cuando el sendero comienza a girar a mi izquierda, comienzo a pensar que quizás lleguemos al objetivo -sin ninguna dificultad en principio- de la jornada: El Castellsapera.

Fué mi compañera Muntanyeta quien anoche vía Facebook me hizo la sugerencia de venir aquí. Yo había preguntado por una "Montañita sencilla, en plan familiar y con niños pequeños". Y Muntanyeta siempre responde y sugiere, y claro, la Serra de l'Obac es uno de sus territorios predilectos. Y aquí estamos...

Poco a poco el rumbo se torna correcto y el Sol cada vez más está de cara. Saco algunas fotos, identificamos plantas y rastros de los muchos animales que pasan nocturnos por estos senderos, tan transitados durante el día, ...jabalíes, zorros, algún mustélido tipo gineta o marta, ratones de campo... Reptiles no encontraremos seguro. Con los fríos, los largartos y culebras hivernan. Es un día de "paseo", de retorno tranquilo a la Naturaleza del Bosque, a las Montañas pequeñas, a los sentimientos que se despiertan tal cual aparecen ante los ojos todas estas señales que decodificamos a cada paso...sin prisa ni obsesión ninguna por llegar más allá del próximo revuelo del sendero y saborear las sorpresas que vayan apareciendo.

Un grupo que baja nos responde que para ir al Castellsapera no se va por aqui...que la "normal" es otra ruta que pasa por pim y pam .-que no me entero, vamos-. Un rato después llegamos a una pista asfaltada. Si. Es la pista que ascendía a la izquierda del párking de "l'alzina del salari". Lo sé por el Sol y porque la formación rocosa del supuesto Morral del Llop así me lo indican sin decir ni mu. Hemos ido dando una vuelta. Yo es que me negué a seguir el asfalto y tomé una pista de tierra que salía a la derecha del final del párquing...ni me lo pensé: vi tierra y dije "por aquí!". 

Unos minutos después un grupillo que va hacia la fuente de ... de...?... nos preguntan que cómo se llega. Ni idea compañero. Subamos hasta el collado que se intuye y quizás allí, por lo que recuerdo, cruzaremos el GR y al fin encontraremos alguna señal o indicación que nos explique por donde estamos andando. Y entonces aparecen los dos abuelos.

-Bon dia!... para ir al Castellsapera? - el otro le pregunta por la fuente de... de...por la fuente, vamos.
-Ui... per arribar (traduzco) para llegar al Castellsapera, cuando lleguéis al collado, a la derecha....y tenéis un buen rato.- parece toda una autoridad, pero a mi me saltan las chispas de esos lugareños que más de una vez me han metido en una buena "encigalada" ...Oju!
-Una hora más o menos?...-pregunto, y asiente con cara seria y mohín desproporcionado cogido firmemente a sus bastones de trekking- ... bien...gracias..-le digo.



Cinco minutos después estamos en el collado de Tres Creus. Efectivamente, tal y como intuía, hay un indicador... abajo a la fuente de la Pola -eso!!-... a la derecha al Turó de la Pola...y a la izquierda al "paller de tot l'any"... Mmmm.. y al Castellsapera??

Seguimos la dirección del senderillo emboscado que parte a la izquierda, siguiendo al Sol de nuevo. Un petirrojo nos confirma que el camino es correcto con unos saltitos entre los arbustos. A los dos minutos unos montañeros con pintilla de escaladores nos confirman: vamos bien, y ya no queda nada. En diez minutos escalamos un promontorio rematado por una roca que exige echar las manos sobre el conglomerado para subirla. Delante, al SW, tenemos una pared casi vertical... Algo me dice que es el Castellsapera. Disfrutamos de las vistas sobre el paller y Montserrat, que parece un barco fantasma navegando en un valle ligeramente neblinoso, y nos comemos tranquilamente el pequeño bocadillo.


Sopeso. El pequeño me dice que él por ahí no sube, que le da "yuyu". Me río y le digo que evidentemente por la pared vertical no vamos a subir... que si acaso iríamos por la cresta que se levanta -que me parece factible, tipo Els castellets de les Agudes- pero que en todo caso, tiene que haber un sendero que nos lleve al otro lado de este muro levantado por las fuerzas de la Tierra y la erosión. Asi que cuando acabamos el piscolabis, bajamos de nuestra atalaya desde la que hemos disfrutado también de las vistas sobre el Turó de la Pola, y más allá del Montcau y la Mola. Incluso, a lo lejos, hemos podido ver los Pirineos... Muy poco innivados, sobretodo en la zona del circo de Nuria, en el que el Puigmal aparecía manchado como una Hiena.

Efectivamente, flanqueamos la pared por la izquierda hasta llegar a una bifurcación del sendero que hemos seguido unos cientos de metros y giramos a la derecha, subimos por una pronunciada canaleta no demasiado prolongada hasta llegar a una especie de pequeña y estrecha meseta con una buena caída a ambos lados. Estamos en el Castellsapera -lo sabemos por las notas que encontramos en una caja escondida junto a una roca plana que no levanta ni dos palmos del suelo- y nos pegamos unos saltos y gritos a su salud... ueee!!!...primera montaña del año...pequeña, pero con unas vistas que devuelven la alegría a nuestros corazones. Hago mis fotos, y para la Tanqueta que nos vamos.

Nos hemos dado una buena vuelta...hemos disfrutado del aire, la piedra y la Naturaleza. 


Y por cierto... estás invitado a la inauguración de mi Exposición -amateur- de Fotografía... CLIK AKI !


NOTA: Ojo!...aunque es una ruta sencilla y sin dificultad alguna para alguien con experiencia y conocimientos, la cantidad de senderillos y caminitos NO marcados puede llevar a confusiones con una cierta facilidad...Sean prudentes y consecuentes.

lunes, 13 de diciembre de 2010

MONTCAU, MANO SOBRE PIEDRA.

No puedo más. Es domingo. Hace un Sol relativizado por una neblina alta que en el valle del Llobregat, según veo, está algo más espesa y baja... El barómetro del reloj-altímetro marca una bajada constante de la presión atmosférica y el simbolito de la nube con lluvia me hace reir... una vez más no da en el clavo!. Ni caso...

- Nos vamos!
- A dónde? - dice el pequeño dando un brinco.
- A subir una Montaña pequeña...
- Como el Everest?
- Noo, jeje... algo más pequeña...

Hace muchos años que no venimos a la zona del Montcau-La Mola. De hecho, el principal problema va a ser encontrar la carretera que nos lleva al ... ni me acuerdo de cómo se llama el sitio!!! Bien empezamos....ha pasado quizás demasiado tiempo...

Media hora después estamos dando vueltas por el Vallés. Transcurre la carretera bien curvada entre un bosque espeso. La recorremos en ambos sentidos.... De Matadepera a Castellar y viceversa... Nos metemos por St Feliu del Racó... Por aquí se puede subir a la Mola, pero al Montcau.... Vuelta atrás... Matadepera de nuevo...seguimos la indicación de Les Pedritxes... y al fin nos encontramos, y en consecuencia encontramos la carretera que nos lleva al Coll d'Estenalles -eso era!-, donde dejamos el coche aparcadito entre una multitud de vehículos. 

- No llevamos ni agua ni bocatas ni nada!- dice ella.
- No hace falta, en un par de horas estamos de vuelta... como mucho...

Comienza el paseo por una pista ,al principio cementada y en unos metros ya de tierra, que pasa justo al lado del centro de información. Sube entre encinas, jaras, tomillos y romeros, algún roble y pinos dispersados que ocultan el panorama. En diez o quince minutos estamos al pie del Montcau y nos dirigimos al Coll d'Eres para tomar la carena NW. Un continuo hormigueo de grupos, parejas, individuos, familias y perros se entrecruzan con nuestro paso relajado. Siento ganas de trepar por las paredes que se levantan, agarro por momentos esos cantos que me pregunto cómo y cuándo se crearon – las fuerzas de la Tierra y hace mucho tiempo, claro- pegados como un mosaico firmemente... y siento esa sensación...de tirar arriba abriendo vía por dónde diga la Roca. Pero hoy no puede ser.



Cuando entomamos las primeras pendientes, el pequeño se anima...

- Esto parece un rocódromo!!!...- dice echando mano sobre piedra...

Y tengo que dejar la cámara, porque sube tan rápido que se sale del objetivo en un plis plas y más vale estar cerca por si las moscas, que una caida por aquí puede hacer daño, sobretodo si se deriva a uno de los lados. Así que siguiéndolo a corta distancia llegamos en un ratito de nada a la cima...



Y es el momento de La Magia, de la multitud de Montañas que nos saludan desde el horizonte bajo ese color del cielo inmenso: Montserrat, el Montseny, el Montsec, las Maladetas, el Cadí, el circo de Nuria, el Canigó... reconozco a muchas de ellas... Pese a la humedad del aire, puedo ver más allá de lo que recordaba... Pese a la humildad de esta Cima, el sentimiento enciende de nuevo esa llama de tan dentro que nos hace subir Montañas.

Y con un calor de fin de verano y un Sol que abrasa, aunque ya casi es Navidad, descendemos sin prisa , comentando la jornada, saboreando de antemano esa comida y ese vaso de agua que nos esperan en casa.