Soy un Nómada. Mis únicas Banderas son el cielo del día y el manto de estrellas en la noche. Mi Tierra está allí donde piso. Mi cultura es la que comparto e intercambio con las personas que encuentro en el camino. Mi himno es el canto de los pájaros, el susurro de los arroyos cristalinos y el bufido del viento en bosques y cumbres. Mi gente sois tod@s, aunque todavía no os conozca.

Mostrando entradas con la etiqueta Montjuic. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Montjuic. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de diciembre de 2011

La Montaña Pequeña



Repaso mi agenda para no decir cosas que no son: si, ...históricamente Diciembre es uno de los Meses en los que suelo salir menos al Monte. Por la Meteo, por las fiestas navideñas y los compromisos familiares que suponen...por...es así. No hay más por qués.

Sin embargo es un momento de disfrutar de mi Montaña Mágica. Montjuic...esa gran desconocida incluso para los que habitan en su falda, a sus pies, concentrados en la Gran Mancha Gris de cemento y asfalto.

Quizás me gustaría despedir el año con un post más espectacular, con una ascensión a un buen picacho nevado... pero lo que hay es lo que voy a contaros. Un par de entrenos...dos experiencias geniales. Porque en lo que estamos de acuerdo es que para hacer Montaña, hay que mantener un ritmo casi cotidiano de preparación física...y afortunadamente, un servidor vive en una Montaña, pequeña, diminuta, aislada, urbanizada...pero una Montaña, al fin y al cabo.

El Bosque.

Muchas veces simplemente me dirijo al Bosque. Es una ruta sencilla, de no más de 30 minutos o incluso menos según los atajos que tome. Lo llamo el Bosque, pero en realidad no es más que un jardín creado por la mano del Hombre. Se enfocó, eso sí, desde la perspectiva de reproducir algunos ecosistemas. Así, encontramos un Bosque de Robles, otro de Pinos, una zona de Acacias, y ya llegando al castillo del s.IX ...-unas rocas que nadie diría cobijaron en su dia a los Condes de Barcelona- un espacio aéreo abierto al Delta del Llobregat...lastimosamente ocupado y destruido por el crecimiento de la Urbe y su área metropolitana. Si...del Delta sólo queda lo que puedas imaginar. Y en lo alto de lo que fué la torre del Homenaje, muchas veces imagino y visualizo el Delta, con sus cañizales, lagunas, patos, garzas y águilas pescadoras planeando...


En el Bosque realicé el pasado jueves mis ejercicios de Psico-G: yoga, pilates, meditación... Y al salir de mi "trance" un petirrojo me observaba desde el Roble más cercano... Fue una sensación increible y emocionante...aunque solo era un petirrojo en un Bosque artifical de Robles.

El Solsticio.

Ayer mismo -22 dic- me levanté super temprano. Quería ver la salida del Sol del solsticio. Para ello, tengo que subir a lo más alto de la Montaña. Solo son 150 m de desnivel y unos 4 km que generalmente resuelvo en unos 40 minutos, aunque en ocasiones complico la ruta con bajadas y subidas contínuas y alternativas - he llegado a realizar rutas de 300m de desnivel y casi 10 km.- Pero Correr, corro poco. Hago más trekking que otra cosa, y en ocasiones Fartlek. Tengo que cuidar mis tobillos y rodillas, muy castigadas por múltiples lesiones a lo largo de los años, por eso corro...mucho menos de lo que me gustaría.

Pero he aprendido que con la prisa no saboreo tanto el instante, cosa que puedo hacer mejor al andar: degustar el olor de los jazmines, la transición de especies y paisajes...el vuelo de los Cernícalos, de algún Águila de tanto en tanto, el canto de las decenas de pájaros que tengo identificados en esta mi Montaña Pequeña... Y cuando llego a su cima, rematada desgraciadamente por un Castillo Fortaleza -hubiese preferido puestos a escoger que estuviera rematada por NADA- el Mar Mediterráneo y sus salidas impresionantes del Sol suelen recibir mis pasos, y la brisa me abre el alma...y vuelo con las Gaviotas...

La última fue este 22 de diciembre...aunque la he publicado mejor en mi Blog Hermano del Arquero...así lo estimé conveniente...y te invito a pasar por él y leerlo. (clik aqui) También he publicado las fotos con un texto muy reducido y más poético...en MOA...mi Blog de Fotos... (para ver este, clik aqui)

Así acabo este año maravilloso que he compartido con much@s de l@s que estáis leyendo ahora, con algun@s Madteamer@s, con algun@s de l@s Oju Peligru, con amig@s que no son ni lo uno ni lo otro...y en otras ocasiones he continuado ese ejercicio que tanto me gusta de salir solo.

Ha sido un Buen año. Gracias por haberlo compartido a mi lado en las Montañas y paredes, y leyendo mis relatos. Un abrazo desde Mi Montaña Pequeña, sola, aislada, urbanizada...

Feliz Navidad y que el que viene sea mejor!!

Salud y Montañas!!!



domingo, 8 de mayo de 2011

Ecoterapia



Quizás podría comprarme unos pies de Gato, pienso. Las puntas de mis pies tienen dificultades para adherirse a las presas que se abren entre la piedra. Cuelgo literalmente el peso de mis manos aferradas firmemente y saco el culo hacia fuera, presionando por tanto con mayor superficie de la suela de mis trekkings. Mejor. Eso me permite también buscar mejor en la pared, y cuando siento que mi corazón comienza a disparar sus latidos, cuando noto que mi respiración se agita, es cuando sé que la adrenalina está corriendo junto a otras sustancias que mi cuerpo fabrica precisamente para hacer frente a esta situación... y sonrío... Respiro calmo, bajo el ritmo del corazón, saboreo la adrenalina que corre... veo buenas presas para los pies... de lado pierna derecha, con el canto exterior, cruzando en horizontal ... mano izquierda que se extiende y sube arriba, introduciendo dos dedos en un grieta profunda, bien... pie izquierdo, punta, bien... Seguro otra vez, descuelgo la mano derecha mientras estoy literalmente unificado con el muro, y dejo que la sangre fluya.

- Vas a llegar hasta arriba? - pregunta el pequeño.

Fàcil. Aunque sólo son 4 metros y algo, llegar a esa piedra que viene a marcar el final escogido por mí mismo requiere cierta psicología.... Una caida sería una forma muy tonta de hacerse daño, porque 4 metros son 4 metros... Miro al pequeño que me observa, y volviendo a la pared centro toda la atención entre las presas que se abren a la altura de mi cintura, de mi pecho, de mi cabeza, un poco más allá... Se dibuja un sendero de huecos, fisuras y salientes... casi se ilumina... Y progreso rápido sin pensar en nada más....Y llego a la Piedra.

- Reunion! - grito... y el pequeñajo se rie...
- Te voy a dar un besazo cuando bajes!!! - me dice él. No podía haber mejor premio...

Destrepar siempre es más dificil, pero a las malas siempre se puede bajar por donde se subió. Cuando desciendo, hablamos brevemente sobre esta pared, la tercera de hoy, y luego continuamos nuestra tarde -una de tantas en estas semanas que no he podido salir al Monte- de "entrenamiento" en la Montaña Mágica.


 
Hoy la vuelta será alrededor de un circuito marcado, no tan natural y precioso como el circuito del que provienen las fotos que he incluido en este relato... Sin embargo, el cielo, las aves, los árboles, los jardines, una piña caída, una florecilla que nace en el césped, ... todo puede ser maravillosamente congratulante. Sólo es cuestión de VER, dejarse llevar...sentir... y crecer. Ecoterapia.



Al caminar, pienso en los momentos de estas dos semanas: las puestas de Sol desde el Bosque del Castillo Viejo, absorbiendo la energía del Sol poniente con mis pies descalzos conectados a la Tierra, los ejercicios de las jornadas de Tiro con Arco en el Castillo, el paseo en bici y la visita a los árboles gigantes del foso escondido (saludos Cris!)...


Y me resuenan unas palabras que os comparto...

    "Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente, enfrentar sólo los hechos esenciales de la vida, y ver si podía aprender lo que ella tenía que enseñar, no sea que cuando estuviera por morir descubriera que no había vivido".

Fué una suerte encontrar el Refugio en la Montaña que tiene a la Ciudad Rodeada... Fué una suerte reencontrame con Walden... Es una suerte poder contar todo esto y que tú lo leas...

Nos vamos encontrando!!!.

(ep... y en la columna de la izquierda te dejo el WALDEN para que lo descargues y disfrutes...:)

lunes, 24 de enero de 2011

UNIVERSO COMPRIMIDO

No hay salida este fin de semana a las Grandes Blancas, que realmente este año según por dónde tampoco son Blancas.



Un paseo, simplemente, en familia, en un fin de semana gélido.



Paso a paso deambulamos entre momentos e instantes únicos y preciosos. Los mismos árboles nos señalan los caminos que elegimos quizás no tan libremente como pretendemos. Dejamos atrás un Gato negro emboscado tras una reja metálica, junto con su trocito de bosque cerrado.... Ahí espera.

Se comen las Cotorras el pan de las Palomas, salta un petirrojo de un arbusto a otro marcando una dirección, pasa otro gato que debe andar cazando... y todos los pájaros vuelan a las ramas que hay muy cerca.

Y poco a poco nos vamos dando cuenta, porque el pequeño así lo señala, que las hojas de las plantas no sólo son verdes... que el agua no siempre está a ras del suelo sino que salta formando caprichosas formas que saludan brevemente, que en un pequeño estanque se concentra un Universo completo, o mejor una Galaxia completa llena de estrellas, satélites y planetas...


Y llegamos a una fuente que todo el mundo canta desde pequeño. Escondida espera con su cara felina que surge de la roca. Aunque no mana el agua, es una fuente. Y el Ratón de forja le dice algo al Gato que no acercamos a escuchar en un diálogo perpetuo, con palabras de hierro.

- No podrás cogerme, porque estás quieto!



Árboles que crecen hacia el suelo, carenas de madera viva que se levantan al cielo, amarillos diana que reenfocan tu vista hacia el punto colorido que destaca en la fronda...


Después de todo, pienso, no hay que ir demasiado lejos para encontrar la belleza de la vida...quizás sea solamente una actitud que hay que adoptar...una actitud en la que el lugar es lo de menos?

Y tras la Paella de este domingo sin Montañas, una película sorpresa me atrapa como hizo ya hace muchos años señalando entonces un camino... Los primeros versos de Lord Byron me remueven y reafirman, me dejan literalmente clavado de nuevo:

"No amo menos a los hombres, pero sí más a la Naturaleza."




miércoles, 5 de enero de 2011

CAZAR AL SOL

Pasó la noche. No fue precisamente una de esas noches en las que caes como un muerto y te quedas frito hasta que te levantas... Así que cuando me vuelvo a despertar por tercera vez a eso de las 7.30, el diablillo ese que vive en algún rinconcito de mi cabeza me interpela...

- Con lo calentito que estas ahora, lo mal que dormiste... para qué levantarte? No seas tonto... duerme...

Pero hace años que juega conmigo, y casi siempre pierde... por norma. Me levanto. Zumo natural de naranja, un cortadito con miel y un par de galletas... Salgo de mi refugio con el mínimo equipo y peso, o sea mi cámara. Y avanti Populo quam piuma al vento, que hoy toca entreno... y hay eclipse!.


A los 15 minutos estoy pasando cerca del Estadio Olímpico. El color del cielo hacia el Este promete: ... una buena experiencia seguro... sólo estos tonos naranjas reflejados en las nubecillas "estratosféricas" ya valen mucho la pena... aligero el paso, subo el repechón del campo de aeromodelismo, y guardo mis manos en las mangas del forro polar... Hace frío. Incluso levanto mi braga de cuello y me tapo la boca. Miro el termómetro del reloj multiusos que cuelga de la funda de la cámara: 4º.

Cuando camino rápido entro en trance. Creo que eso nos pasa a much@s ...Antes corría... pero ahora, me reservo al máximo para no machacar mis ya bastante jodidas articulaciones: demasiados esguinces, demasiados ... la caída en Pineta, los esguinces en la Pica -dos o tres!-, la rodilla esquiando en Alto campoo, el trompazo del Toubkal...mejor no pienso en ello.


Llego al campo de tiro con arco del castillo, cronómetro: 32 minutos. Muy buen tiempo. Observo el cielo: los colores que vi antes se han ido... parece como si estuviera oscureciendo. Hoy no toca Arco y Flechas, aún así bajo al foso, saludo a los Grandes Olmos, compruebo que todo esté en orden... me estiro un poco, y entomo de nuevo las escaleras y me dirijo rodeando la gran zanja enjardinada hacia la zona superior del Castillo. Cuando llego, veo que no soy el único "sonao" que ha decidido venir a cazar al Sol. Unos cuantos bastantes fotógrafos y aficionados a la astronomía andan por aquí con sus artilugios, incluso una furgona y un par de coches de la TV3... gente y cacharros para captar ese momento mágico: supercamarans, macrotelescopicons y megafilters...


42 minutos en total. Desnivel Positivo Acumulado 142 m. Temperatura 4º. Viento Flojo del NE. Sensación? Perfecto. Me subo a la peana en la que se yergue el Cañón de mi derecha. Y observo los trajines de los estibadores y sus gigantes máquinas entre guiños amarillos de sus luces intermitentes, observo la gran serpiente que se desliza por el cinturón litoral, con tanta gente en su interior, separados en sus cubículos móviles... Observo el horizonte gris, los humos - una mierda necesaria?-que suben a la atmósfera, los millones de containers repletos de mercancias ... muchas de las cuales acabarán en la incineradora o los vertederos...cosas del destino en el capitalismo desatinado.

Preparo la cámara. No tengo filtros así que improviso con las gafas de sol que he traído. Estoy a unos metros del mogollón... se pasan por mi vera los gorriones, que helados, no dejan más que una patita sobre la fría piedra del muro que nos separa del abismo...guardando la otra bajo sus plumas para mantener el máximo calor posible. Por un rato me distraigo con ellos...

Por momentos oscurece. Voy tomando fotos. Pruebo esto, ahora aquello, ... y respiro intensamente. Siento el viento frío... el olor del mar... Me fascino con el reflejo naranja de varios soles sobre las plácidas aguas del Mediterráneo...Pasan los aviones camino de su aterrizaje justo por delante de una especie de Hiroshima... Y sonrío ... esa nube que lo está tapando todo a mí me va a venir de perlas... Porque sin ella jugaría en desventaja. 



Y pasan los minutos. Casi una hora entera. Experimentando uno de los mayores espectáculos de la Naturaleza. De hecho, cuando doy por terminada la sesión y sigo mi entrenamiento -ahora toca bajar y van a ser otros 35 o 40 minutos- está más oscuro que cuando llegué... Y sin pensarlo echo a correr, corro!...yeeeehaa!!...bajo corriendo un buen trecho. Y me siento lleno de energía, y contento... contento de haber cazado al Sol, fascinado por este comienzo Estelar de un año que promete tanto... Sigo entrenando, en la Montaña que tiene a la ciudad rodeada, Más Mágica que Nunca.



domingo, 2 de enero de 2011

En las Reservas...


No he podido salir todavía a las Grandes Blancas del Norte. Pero algo me empuja hoy a contarles algo.

Como un proscrito, estos días he recorrido los rincones donde todavía quedan las señales del Planeta Tierra tal y como fue en un tiempo pasado. Como una sombra de silencio he cazado al acecho y al rececho, con mi cámara, los seres y momentos que me han salido al paso y se han dejado atrapar por el objetivo limitado ... 



Una de las cosas que me motiva muchas veces a salir, no es la cima, ni el acertar el blanco con mis flechas, ni vivir una gran historia. Muchas veces simplemente necesito y me apetece ir más allá del alféizar de mi ventana, en el que casi siempre encuentran los visitantes de temporada un piscolabis, que en las épocas de frío y lluvia siempre agradecen más. Te invito a hacerlo. Almenos aquí, en el Refugio de la Montaña que tiene a la Ciudad rodeada, cuando las migas de pan, los granos de arroz, los trocitos de frutos secos esperan en el comedero improvisado... no tardan en desparecer. Y eso me permite contemplar la imagen del petirrojo, del colirrojo, de la curruca, del gorrión, del mirlo, de ... Una vez incluso un cernícalo intentó cazar a uno de ellos delante de mis narices, separado solamente por el cristal de la ventana frente a la que ahora mismo escribo.

Así, muchas veces mi equipo se limita a eso, una cámara pequeña -que no hay presupuesto para mucho más- y las ganas de caminar sintiendo cada paso, cada olor del aire, cada sonido de las hojas que bailan en las copas de los árboles.

Me viene a la memoria el día que llegué a una de las casas de colonias en las que estuve trabajando como especialista en Arco y Naturaleza. Mi compañero de aquellas jornadas iba a encargarse de la parte de Naturaleza, y yo del Arco. Aquella tarde, mientras esperábamos la llegada del autocar con la piara de adolescentes de turno, me llevó al bosque colindante a la Masía. Se descalzó y me invitó a hacer lo mismo. Preparó su cámara, y en total silencio nos adentramos en el bosque durante más de dos horas. Sentimos la Tierra, las piedras, el musgo, la pinaza, las hojas secas, las ramas rotas, las espinas, el olor del romero, del tomillo, de los hongos, de la hojarasca que se descompone, del suelo... Escuchamos los zumbidos de las abejas, de las moscas, de las avispas, el silbido de los carboneros, los pinzones, el aullido del zorro en la distancia... Aprendí a distinguir la zarzaparrilla, que yo pensaba entonces sólo existía en los Pitufos, y muchas otras plantas medicinales...


A las dos horas salimos del bosque y llegamos ante nuestras botas en el mismo sitio en el que todo había comenzado. Él había gastado varios carretes de 48 exposiciones – fíjense si ha llovido desde entonces- ... y yo me sorprendí al percatarme de que había estado durante dos horas a menos de 10 metros de mis zapatos. Y me había parecido una travesía por el mundo.

Y esa costumbre la guardo. Y la cultivo. Y cuando las Montañas no me llaman con suficiente fuerza, cuando las circunstancias impiden salidas más allá, me quedo en mi Montaña Mágica, viajo a la Reserva de los Pollos, me fundo en Collserola... Y casi siempre entro en el mundo mágico del que observa y vive con intensidad cada detalle... a veces, entro en el ritmo que aquel compañero me enseño sin que yo lo pidiera, sin que me diera cuenta de la dimensión a la que me había llevado. En ocasiones determinadas, caminar poco te lleva muy lejos...



Feliz año Gente de las Montañas, de la Naturaleza, de los Arcos y Flechas... hay mucha vida más allá de nuestras cuevas de cemento.

sábado, 11 de diciembre de 2010

FELIZ DIA DE LAS MONTAÑAS


Una semana más sin salir lejos... Una semana de muchos "paseos", de caminar cada día almenos un par de horas, de recuperar la rodilla... de subir hasta el castillo, de perderme en esta selva artificial que el trabajo de cientos de jardiner@s ha robado a la Gran Mancha Gris...  De buscar a sus habitantes, los que se mueven y los que están quietos...los que se reflejan en los estanques mientras buscan su cara en el agua...
 

Caminando en busca de lo que me ofrece la vida sin ir más lejos que aquí mismo, muy cerca. Buscando ese sitio, ese momento, esa sensación como de flecha soltada, de cima subida, de calor de fuego de encina en una noche helada. Como el sabor de un beso con abrazo de oso... Sintiendo fuerte, intensamente, como la mirada de los ojos de un felino cazador que pasa en esta jungla ganada al cemento, como palpita el corazón de una presa que huye adelante salvando su vida, como el rojo de unos frutos que avisan de una madurez anhelada... Y el agua fluye en las cascadas y fuentes, y los árboles ofrecen la imagen buscada del color del Otoño que acaba.




Porque quizás en las Montañas, incluso en ésta pequeña colina urbana en la que vivo, precisamente por lo "inaccesible", lo apartado, lo alto... se mantiene aquello que desaparece en los valles densamente poblados...


Desde mi Montaña Mágica que tiene a la ciudad rodeada... os deseo un FELIZ DÍA INTERNACIONAL DE LAS MONTAÑAS!!!!*... y a l@s que andais por ellas, que se cumplan vuestros sueños, que sus cimas se os abran...
 

* Conmemoración impulsada por la ONU desde el año 2003. Se celebra cada año con un lema diferente en relación con el desarrollo sostenible de las montañas. El lema mundial para este año es “Las minorías y los pueblos indígenas de las montañas”. Su objetivo es concienciar acerca de los pueblos indígenas y las minorías que viven en entornos montañosos y de la importancia de su patrimonio cultural, sus tradiciones y sus costumbres.




LIBRO RECOMENDADO...

"—No me pregunte por qué lo hago. Es una aventura; sentir las vibraciones de las piedras bajo los pies, demostrar que puedo lograrlo..." (p. 31) Y, por supuesto, "Ese era el inicio del viaje interior; el experimento de la soledad." (p. 32)

Un exquisito relato de la Travesía que el señor Crane se pega durante 17 meses desde Finisterre hasta Estambul recorriendo las principales sierras y cordilleras que le van saliendo al paso...